No Son Más Inteligentes, Tienen Otra Configuración

No Son Más Inteligentes, Tienen Otra Configuración

September 04, 202695 min read

Llevo muchos años estudiando a los hombres y mujeres más ricos del mundo. No porque me fascinen sus coches ni [música] sus casas, sino porque quiero entender qué hacen de forma diferente, qué decisiones toman, qué hábitos practican, qué patrones se repiten en prácticamente todos ellos, [música] independientemente de su industria, su país o su punto de partida. Y lo que he encontrado no tiene nada mágico, no es talento innato, no es suerte, no es herencia. Es un conjunto de hábitos [música] muy específicos que cuando se practican de forma consistente terminan generando resultados muy específicos. También la diferencia entre quien está quebrado y quien es multimillonario no es la inteligencia, es la configuración. Y la configuración se puede cambiar. Hoy te voy a compartir los 11 hábitos que más se repiten entre las personas que lograron construir riqueza desde cero. No todos los vas a poder implementar mañana, pero si empiezas a instalar [música] aunque sea tres o cuatro de ellos, tu trayectoria financiera va a cambiar definitivamente. [música] Quiero contarte el caso de Armando. Cuando Armando llegó a trabajar con nosotros, tenía buenos ingresos. Era dueño de negocio, ganaba bien para su contexto, [música] pero sus resultados financieros eran mediocres. Tenía deudas, poca claridad de sus números y el dinero que entraba [música] se iba sin generar activos de inversión reales. El problema de Armando no era el ingreso, era que sus hábitos financieros no estaban alineados con el resultado [música] que querían. Gastaba más de lo necesario por ego y por comparación. no invertía en educación financiera, no tenía un sistema de administración y tomaba decisiones de inversión sin entender los riesgos. En el primer año, Armando implementó los hábitos que vamos a ver el día de hoy. [música] No todos al mismo tiempo, fue uno por uno de forma sistemática. El resultado al final del primer año fue una simplificación significativa de sus gastos, sus primeros archivos de inversión generando flujo y sus deudas destructivas en proceso de liquidación. Al tercer año Armando había alcanzado su libertad financiera, no porque hubiera [música] ganado más, sino porque había cambiado la forma en que manejaba lo que ganaba. Hábito uno, se hacen responsables de sus resultados. El primer hábito que diferencia a las personas que [música] construyen riqueza de las que no es la responsabilidad radical. Las personas que no avanzan financieramente tienen una explicación lista para cada resultado negativo. La economía, el gobierno, el jefe, la suerte, las circunstancias. Las personas que sí avanzan se preguntan algo diferente. En lugar de por qué me pasa esto a mí, preguntan para qué me pasó esto, qué tengo que aprenderme aquí. Toman responsabilidad completa y esa responsabilidad les devuelve el control de su desencial. Hábito dos, cuidan sus palabras sobre el dinero. Tus palabras son instrucciones de acción para tu subconsciente. Cuando dices, “No tengo dinero. El dinero es difícil, los ricos son así porque se lo roba.” Estás instalando programas que inhiden tu riqueza. Las personas que construen riqueza hablan en términos de abundancia, de oportunidades y de soluciones. No es positivismo vacío, es que las palabras que usas determinan el filtro con el que persiges el mundo y ese filtro determina las oportunidades que ves y lo que dejas pasar. Hábito tres, invierten antes de gastar. Ya lo hemos visto en otros videos, pero merece estar en esta lista porque es uno de los hábitos más contraculturales que existen. La mayoría de las personas gasta primero, ahorra o invierte lo que le sobra y casi nunca le sobra. Las personas que construen riqueza invierten primero, separan el porcentaje destinado a activos de inversión antes de tocar el resto. El dinero que se va a inversión no está disponible para gastos. Es un hábito de priorización, no de sacrificio. Hábito cuatro. manejan austeridad absoluta. Este hábito sorprende a mucha gente porque lo asocian con privarse de todo y no es eso. Austeridad absoluta significa eliminar los desperdicios, quitar los gastos que no te agregan valor real en tu vida, eh, no los que disfrutas, sino los que están ahí por inercia, por ego, por comparación. Después de años de analizar a los hombres más ricos del mundo, comprobé que una gran parte de los multimillonarios que se mantienen ricos simplifica su estilo de vida al máximo. No porque no puedan gastar más, sino porque entienden que cada peso que sale de su bolsa en gastos innecesarios es un peso que no está generando más dinero. La mayoría de las personas tiene entre un 15 y un 50% de gastos innecesarios mes con mes. Casi siempre son impulsivos emocionales o relacionados con cliente. Hábito cinco. Construyen un círculo que potencia su riqueza. Tú eres el promedio de las cinco personas con quienes más tiempo pasas. Esa frase se repite mucho y es porque es verdad. Si tu círculo cercano habla de escasez, se queja en la economía, no invierte, no leen, no crece, eso se contagia. Las personas que construyen riqueza buscan activamente rodearse de personas que tienen más que ellas. No por envidia, sino porque el círculo correcto te impulsa, te desafía, te presenta oportunidades que tu círculo anterior no puede presentarte y te obliga a elevar [música] tus estacos. Hábito seis, invierten continuamente en su educación. La gente rica invierte en dos cosas, en educación y en vehículos de inversión. Y en ese orden, primero aprenden y después. Cuando no inviertes en educación, primero tomas decisiones a prueba y error. Y ese aprendizaje suele ser muchísimo más caro que cualquier curso o libro. La gente que no avanza financieramente suele decir que estudian los que no saben. La gente que se avanza dice, “¿Qué más puedo aprender sobre este tema?” El aprendizaje continuo no es un hábito de principiantes, [música] es un hábito permanente de la gente que llega a niveles extraordinarios de riqueza. Alto ahí. Antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Hábito siete. Ven el dinero como una semilla, no como un fin. Las personas que no avanzan ven el dinero como algo que se gasta. Las que sí avanzan lo ven como una semilla que sembrada en el lugar correcto genera más dinero. Este cambio de perspectiva transforma completamente la relación con el dinero. Cuando recibes un ingreso inesperado, la pregunta ya no es en qué lo gasto, sino dónde lo siembro, dónde lo invierto. El dinero que se gasta desaparece, el dinero que se invierte es. Hábito ocho, eliminan las deudas destructivas y usan el crédito de forma expansiva. Las personas que construyen riqueza tienen la diferencia entre deuda destructiva y deuda expansiva. La primera financia el consumo y posesiones que se devalúan. La segunda financia inversiones que generan más de lo que cuestan. Saber hacer esa distinción y tomar decisiones desde ahí es un hábito que cambia el mapa de riqueza de forma radical. El objetivo no es no tener deudas, es no tener deudas destructivas y usar el crédito como herramienta de crecimiento cuando las condiciones lo justifican. Hábito nueve. Tienen metas financieras claras y escritas. Las personas que construyen riqueza saben exactamente a dónde van. Tienen un número de libertad financiera definido. Saben cuándo quieren alcanzarlo y toman decisiones cotidianas alineadas con esa meta. Las personas que no avanzan operan sin destino y sin destino cualquier dirección sirve y ninguna te lleva a donde quieres llegar. La meta escrita activa el sistema de detección de oportunidades en tu cerebro. Empiezas a ver cosas que siempre estuvieron ahí, pero que no veías porque no tenías ese filtro para detectarlas. Hábito 10. Dan seguimiento mensual a sus números. Las finanzas personales de la mayoría de las personas [música] son como el trémulo de las Bermudas. Saben que el dinero entra, saben que el dinero se va, pero no tienen idea de lo que pasó en Mil. Las personas que construen riqueza, miren, tienen su mapa de riqueza actualizado, saben cuánto entra, cuánto sale, cuánto deben, cuánto tienen y cuál es su porcentaje de libertad financier. Ese seguimiento mensual no solo da claridad, da poder, porque no puedes mejorar lo que no. Hábito 11. Construyen múltiples fuentes de ingresos masivos. Este es el hábito que menos gente practica y el que más diferencia hace. La gente que solo tiene una fuente de ingresos, por muy buena que sea, vive en riesgo permanente. Si esa fuente desaparece, desaparece todo. Las personas que construyen riqueza trabajan activamente para crear múltiples fuentes de ingresos pasivos, al menos una nueva fuente por año. No son perfectas desde el inicio, empiezan pequeñas, pero se van sumando. Y cuando los ingresos pasivos superan los gastos, se alcanza la libertad financiera. Y en ese momento el trabajo ya no es una opación, es una elección. Repasemos los 11 ámbitos. Primero, responsabilidad radical sobre tus resultados. Segundo, cuidar las palabras que usas sobre el dinero. Tercero, invertir antes de gastar. Cuarto, manejar austeridad absoluta eliminando desperdicios. Quinto, construir un círculo que potencia tu riqueza. Sexto, invertir continuamente en educación. Séptimo, ver el dinero como una semilla. Octavo, eliminar deudas destructivas y usar el crédito de forma expansiva. Noveno, tener metas financieras claras y escritas. Décimo, dar seguimiento mensual a tus números. yonceavo construir múltiples tuentes [música] de ingreso masivo. Nótalo. Los primeros seis son hábitos de mentalidad y de cimiento. Los siguientes cinco son hábitos de acción [música] y sistema. Y no funciona bien uno sin el otro. Puedes tener toda la mentalidad correcta y no [música] tener el sistema o puedes tener el sistema y una mentalidad de los dos tienen que estar alos. Recuerda, Armando, no cambió su ingreso primero, cambió sus hábitos y sus hábitos cambiaron sus resultados. El ejercicio que te propongo hoy es muy concreto. Toma esta lista de 11 hábitos y califícate del uno al 10 en cada uno de ellos. No busques el 10 perfecto, busca honestidad. Cuando termines, elige los dos o tres hábitos donde tu calificación fue más baja. Esos son tu punto de partida. No intentes instalar los 11 al mismo tiempo. Eso no funciona. Elige uno, el más impactante para tu momento actual, y trabaja en él de forma deliberada durante los próximos 30 días. En la descripción de este video tendrás el mapa de riqueza para que puedas arrancar con el hábito número 10 de seguimiento mensual, que es el que da visibilidad a todos los demás. Si este video te ayudó, compártelo. Hay alguien en tu entorno que está ver esto exactamente ahora. Nos vemos en el próximo Aleluya. La diferencia entre soñar y lograrlo La diferencia entre soñar y lograrlo Hoy puede ser uno de esos días, uno de esos días donde el peso de tus problemas parece aplastarte, donde las dudas, los miedos llenan tu mente. [música] Tal vez te preguntas, ¿tengo lo que se necesita? ¿Soy lo suficientemente fuerte para superar esto? Y déjame decirte algo importante. Eres más fuerte de lo que crees. Dentro de ti hay un poder que quizás aún no has descubierto. [música] Una fuerza que ha estado contigo todo el tiempo esperando a que decidas usarlo. Vivimos en un mundo donde constantemente nos [música] comparamos con otros. Nos fijamos en su éxito, su apariencia, sus logros y nos preguntamos si somos suficientes. Pero la verdad es que la única competencia que importa es contigo mismo. No se trata de ser mejor que nadie más. Se [música] trata de ser mejor de quien eras ayer. Todo lo que necesitas para triunfar ya vive dentro de ti. No necesitas buscar [música] afuera, no necesitas la aprobación de los demás. Tienes el coraje, la determinación y la fuerza [música] dentro de ti para superar cualquier obstáculo. Los días difíciles son los que construyen tu carácter. No son los momentos fáciles los que te hacen crecer, sino aquellos en los que te sientes al borde del colapso. Y aún así, decides seguir adelante. Cada desafío, cada caída es una oportunidad para fortalecer tu espíritu. Imagina que estás escalando una montaña, el camino es empinado, las piedras resbalan bajo tus pies y el viento sopla con fuerza en tu contra. Cada paso es un esfuerzo y tu mente te dice que te detengas, que no puedas continuar, pero entonces miras hacia arriba y ves la cima. Es difícil, sí, pero no es posible. Si crees que puedes, estás en la mitad del camino, porque la verdadera batalla no está en el camino, está en tu mente. Es tu fe en ti mismo lo que te impulsa, lo que te hace dar un paso más cuando todo en ti quiere definirse. Todo lo que inistas está dentro de ti. No es magia, es trabajo, determinación y confianza. Es esa voz interna que dice, “Puedo hacerlo, lo lograré.” Y es en esos momentos de tu vida en los que superaste algo que pensaste que era imposible. Tal vez un examen, un trabajo, una pérdida. Miraste hacia atrás y te diste cuenta de que eras mucho más fuerte de lo que imaginabas. Esa fuerza sigue contigo hoy. Decide creer en ti mismo. Eres más [música] fuerte lo que crees. No importa cuán grande parezca ese desafío frente de ti. Tienes dentro de ti todo lo que necesitas para enfrentarlo. La próxima vez que enfrentes un día difícil, recuérdalo. Esos son los días que construyen tu carácter. Son los momentos que te moldean, que te hacen crecer. Levántate, respira profundo y da ese paso, porque cada vez que avanzas, no importa cuán pequeño sea el movimiento, estás demostrando que [música] el poder para triunfar siempre está dentro de ti. El camino puede ser duro, pero la cima vale la pena. Si crees que puedes, estás a la mitad del camino. Da ese paso hoy, no mañana, porque dentro de ti vive un poder inmenso esperando ser liberado. Este [música] es el día en que demuestras que los límites no existen, que las comparaciones [música] no te definen y que la fuerza para alcanzar tus sueños está y siempre ha estado y estará dentro. Okay. Cómo crear activos de inversión que multiplican t… Cómo crear activos de inversión que multiplican tu dinero ¿Sabes cuántas personas trabajan 40 años de su vida? Dan todo en su trabajo y llega el momento de la jubilación con justo para sobrevivir. Muchas, demasiadas. Y lo más interesante es que la mayoría de estas personas no eran malas trabajadoras, no eran irresponsables, solo nadie les enseñó la diferencia entre trabajar para ganar dinero y hacer que el dinero trabaje para ellos. Esta diferencia se llama activos de inversión y hoy vamos a hablar exactamente de eso. ¿Qué es un activo de inversión? cómo se construye, qué tipos existen y qué pasa en tu vida financiera cuando tienes un portafolio de activos de inversión que generan dinero mes con mes sin que tú tengas que estar ahí presente, porque ese es el juego al que muy pocas personas saben que pueden jugar y una vez que lo entiendes, ya no puedes verlo de otra manera. [música] Quiero que imagines a dos personas. Las dos tienen el mismo ingreso, ganan lo mismo, trabajan igual de duro, tienen el mismo punto de partida. La primera persona usa todo su ingreso para pagar su estilo de vida, casa, coche, restaurantes, vacaciones. Lo que le queda lo gasta. Cuando no le queda, lo carga la tarjeta. Mes a mes su dinero entra y sale. Nunca hay nada que se quede. La segunda persona hace algo diferente. Desde el primer mes decide separar una parte de su ingreso para invertir. No es mucho al inicio, pero es consistente. Ese dinero se convierte en un activo de inversión que genera rendimientos. Con el tiempo, esos rendimientos los reinvierte y así empieza a construir lo que yo llamo un ciclo expansivo de riqueza. 10 años después, la primera persona sigue dependiendo completamente de su trabajo. Si lo pierde, pierde todo. La segunda persona tiene un portafolio de inversiones que le generan ingresos todos los meses, independientemente de si trabaja o no. Ese es exactamente el caso de su tipo, una alumna que llegó a nuestra comunidad sin saber absolutamente nada de inversiones. En dos años construyó su portafolio de inversión y hoy tiene cuatro fuentes distintas de ingresos pasivos y sigue trabajando, pero ya no porque tenga que hacerlo, sino porque quiere. Lo que cambió en Sofía no fue su sueldo, fue su sistema. Y eso es lo que vamos a ver el día de hoy. Para entender bien este tema, primero necesitas tener clara la distinción entre tres [música] cosas que mucha gente confunde. Activos, activos de inversión y pasivos. En tu mapa de riqueza, un activo es todo lo que tienes, tu casa, tu coche, tus inversiones, tus posesiones. Todo eso es un activo porque tiene valor en tu patrimonio, en tu riqueza. Pero no todos los activos se comportan de igual manera para tus finanzas. Y aquí está la distinción que lo cambia absolutamente. Un activo de inversión es el que incrementa su valor con el tiempo y además te genera flujo efectivo. Ese activo construye tu riqueza. Un activo que es una posesión de estilo de vida, como el coche que manejas o la casa donde vives, generalmente pierde valor con el tiempo y además te genera salidas de dinero, mantenimiento, seguro, gasolina, impuestos, no construye riqueza, la consume. Y luego está el pasivo, que es todo lo que debes. Aquí hay algo importante que pocas personas entienden. Un pasivo no es automáticamente malo, depende de para qué lo usas. Si usas un pasivo para comprar una posición que pierde valor, como un goch a crédito, unas vacaciones con financiamiento, ese pasivo te mete en un ciclo destructivo de riqueza. Le debes dinero a alguien por algo que ya no vale lo que pagas. Pero si usas ese mismo pasivo para aparecar una inversión, es decir, para pedir prestado a una tasa menor al rendimiento que vas a obtener, ese pasivo se convierte en una herramienta de crecimiento. Así es como la gente sofisticada multiplica su capital. Hoy nos vamos a enfocar en los activos de inversión, los que incrementan su valor y generan flujo, porque esos son los que te llevan a la libertad financiera. Una vez que tienes claro qué es un activo de inversión, el siguiente paso es entender qué tipo de ganancia puede generarte, porque no todos los activos de inversión funcionan igual y conocer la diferencia es lo que te permite construir la estrategia correcta. El primero son las ganancias de capital. son las que obtienes cuando el valor de tu inversión crece y vendes a un precio mayor al que compraste. Una acción que sube precio, un inmueble que se valoriza, compras, esperas, vendes y ganas la diferencia. Las ganancias de capital suelen ser más grandes en porcentajes, son más explosivas, pero también son más inciertas porque dependen de un momento en el que vendes. El segundo son las ganancias de flujo efectivo. Estas son las que te generan un ingreso continuo recurrente, como si fuera un sueldo mensual que llega a tu inversión. un dividendo que te pagan cada trimestre, una renta que recibes cada mes, un interés que te depositan puntualmente. Las ganancias de flujo efectivo son las que te llevan a la libertad financiera, porque la libertad financiera no se alcanza vendiendo activo, se alcanza cuando el flujo de efectivo que generan tus inversiones supera tus gastos mensuales. Alto ahí, antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Lo que hacen la mayoría de los inversionistas inteligentes es usar las ganancias de capital para crecer su capital y después mover ese capital a inversiones que generan flujo de efectivo. Primero crecen, después generan ingresos continuos. Cuando hablamos de construir un portafolio de inversión, hay cuatro grandes categorías donde puedes invertir. Cada tiene características diferentes en términos de rendimiento de riesgo y tipo de ganancia. Compartimento uno, bolsa. Aquí están las AC, los ETFs, las fibras y los RITS. Y estos te pagan. Son inversiones en empresas reales que reparten par de sus ganancias entre sus accionistas. Tienes acceso desde motos muy pequeños y puedes invertir de forma diversificada sin necesidad de comprar acciones individuales de cada empresa. Compartimento dos, bonos. En esta categoría están los instrumentos de deuda. Básicamente le prestas dinero a un gobierno o a una empresa y ellos te pagan un interés por ese préstame. Los ETS son el ejemplo más claro en México. Le prestas dinero al gobierno y te paga un interés definido. Eso de bajo riesgo, rendimiento estable. Es un buen punto de partida si estás compensado. Compartimento tres, cash o liquidez. Aquí está el dinero que tienes disponible y que puede estar generando intereses mientras no lo usas. Cuentas de inversión bancarias, certificados de depósito, plataformas de inversión de corto plazo. No son los rendimientos más altos, pero son accesibles y seguros para el dinero que podrías necesitar en el corto plazo. Compartimento cuatro, alternativos. Este es el compartimento con mayor variedad. Aquí están los bienes raíces físicos, el crowdfunding de renta, el crowdfunding de regalías, los negocios. Son inversiones que generalmente tienen mayor rendimiento, pero también requieren más capital inicial o más involucramiento. Y cada una puede generar un tipo diferente de flujo: renta, regalías, dividendos o intereses. Hay una regla que la gente financieramente libre entiende muy bien y que la mayoría de las personas nunca. Lo más riesgoso en el área del dinero es depender de una sola fuente de ingresos. Si hoy dependes exclusivamente de tu trabajo y ese trabajo desaparece, desaparece todo, tu ingreso, tu estilo de vida, tu capacidad de pagar tus compromisos. Todo cae al mismo tiempo. La gente rica construye múltiples fuentes de ingresos, no múltiples empleos, sino una fuente de ingresos activos, su trabajo o negocio, y múltiples fuentes de ingresos pasivos que vienen de sus activos de inversión. Y el juego de los activos de inversión una vez que empiezas se reduce a dos acciones que repites continuamente. La primera es crear al menos un nuevo acto de inversión que genere flujo pasivo cada año. La segunda es incrementar el rendimiento promedio de tu portafolio. Con esas dos acciones, tu riqueza crece de forma acumulativa y acelera. Primero, tú trabajas para construir tus activos de inversión. Después tus activos de inversión trabajan para ti. Y hay un punto en el que tu riqueza empieza a construirse a sí misma, cuando los rendimientos que generan tus inversiones son suficientes para reinvertirse y seguir creciendo sin que tú tengas que meterle más energía. Ese es el punto de inflexión que todos los que están en el camino están buscando alcanzar. Muy bien, repasemos lo más importante de hoy. Un activo es todo lo que tienes, pero no todos los activos son iguales. Un activo de inversión es el que incrementa su valor y te genera flujo efectivo. Un activo de posesión, como el coche que manejas o la casa donde vives, generalmente pierde valor o te genera salidas de dinero. Un pasivo tampoco es automáticamente mal. Si lo usas para apalancar una inversión, puede acelerar tu riqueza. Si lo usas para financiar posesiones que pierden valor, te mete en un ciclo destructivo de riqueza que cuesta mucho salir. Los activos de inversión pueden generar dos tipos de ganancia, las de capital, que son cuando crece el valor y vendes, y las de flujo efectivo, que son los ingresos continuos. Las primeras te ayudan a crecer tu capital, las segundas te llevan a la libertad financiera. Un portafolio de activos de inversión se construye en cuatro categorías: bolsa, bonos y alternativos. El objetivo no es concentrarte en una sola, es diversificar para tener múltiples fuentes de ingreso que generan intereses, dividendos, ventas irregalías. Y recuerda, Sofía, no empezó sabiendo nada de eso. Empezó decidiendo que iba a aprender y esa decisión aplicada consistentemente la llevó a un lugar financiero que hace 2 años no podía imaginar. El primer paso para construir activos de inversión no es tener mucho dinero, es tener claridad de dónde estás hoy. Hay un ejercicio que te recomiendo hacer esta semana y es muy sencillo. Toma tu mapa de riqueza y si no lo tienes, en la descripción de este video vas a encontrar un formato para descargarlo y hazte estas dos preguntas. De todos los activos que tienes hoy, ¿cuántos son activos de inversión que te generan flujo efectivo pasivo? ¿Y cuántos son posesiones de estilo de vida que te generan gastos o pierden el valor? Si la respuesta te incomoda, ahí está tu punto de partida. No se trata de construir todo al mismo tiempo, se trata de dar el primer paso, abrir tu primera cuenta de inversión, hacer tu primera compra de ETFs, explorar tu primera opción de crowdfunding. El movimiento más pequeño en la dirección correcta ya te coloca en un ciclo expansivo. En la descripción de este video tienes el mapa de RX y el esquema de los cuatro compartimientos del portafolio para que empieces a mapear en qué categoría tienes oportunidad de construir. Si este video te fue útil, compártelo con alguien que esté buscando entender cómo funciona este mundo de las inversiones. A veces lo único que le falta es alguien que le explique bien el juego. Nos vemos en el siguiente video. Tu propósito es más grande que tus excusas Tu propósito es más grande que tus excusas ¿Alguna vez has sentido que el mundo está en tu contra? Como si todo alrededor conspirara para frenarte. La falta de oportunidades, las críticas, las circunstancias difíciles. Parece que siempre algo está bloqueando tu camino. Pero déjame decirte algo que puede cambiar tu vida. El mayor obstáculo no está fuera, sino dentro de ti. Esa voz que escuchas cuando las cosas se ponen difíciles, esa que dice, “No puedo, no soy suficiente. Esto no es para mí.” Esa voz que hemos aprendido a escuchar durante años, una que construye muros invisibles a nuestro alrededor. Pero esos muros, esos límites, no son reales. La realidad que ves no es más que un reflejo de tus creencias. Si crees que no puedes, no podrás. Si crees que algo es imposible, nunca lo intentarás. Pero aquí está el secreto. Los límites solo existen en tu mente. Imagina a alguien atrapado en una jaula, pero cuando se acerca [música] a los barrotes descubre que siempre estuvieron abiertos. Así funcionan las creencias limitantes. Te hacen creer que estás atrapado, pero la realidad es que siempre has tenido el poder de salir. Pregúntate, ¿cuántas veces has permitido que el miedo o la duda te detenga? ¿Cuántas oportunidades has dejado pasar porque pensaste que no eras lo suficientemente bueno? Cada vez que decides escuchar esa voz, estás reforzando un límite que no es real. Pero aquí está la verdad. Tu mayor enemigo no está fuera, está dentro de ti. Está en esa parte de ti que prefiere la comunidad de lo conocido antes que el riesgo a lo nuevo. Es esa parte de ti que teme al fracaso y al rechazo al cambio. Pero, ¿y si pudieras reprogramar esa voz? Si pudieras reemplazar el no puedo por un cómo puedo hacerlo. Taliza un camino frente de ti lleno de piedras. Cada piedra tiene un nombre. No soy lo suficientemente bueno. No tengo los recursos, es demasiado tarde para mí. Ahora imagina con cada paso que das que rompes cada una de estas piedras. Cada decisión, cada acción destruye esas barreras y te acerca más a tu meta. Piensa en los grandes soñadores, los innovadores, las personas que cambiaron el mundo. Ellos no eran diferentes a ti. También enfrentaron dudas, críticas y fracasos, pero eligieron algo distinto. Eligieron creer en ellos mismos. Entendieron [música] que los límites no eran más que construcciones mentales. Cambia tu mentalidad y cambiarás tu realidad. No es magia, es acción. Cada vez que eliges pensar de manera diferente, estás entrenando a tu mente para ver las posibilidades en lugar de los problemas. Recuerda que la mente es como un jardín. Si plantas semillas de duda, crecerán muros que te detendrán. Pero si plantas semillas de esperanza, crecerán caminos hacia tus sueños. Hoy es el día para tomar el control de tu mente. Hoy es el día para romper esas cadenas invisibles que te han detenido. Levántate y mira en el espejo y di en voz alta, "Yo puedo. Yo soy suficiente. Yo tengo el poder de cambiar mi realidad. Porque ese poder siempre ha estado dentro de ti. Si cambias esa mentalidad, cambiarás tu realidad. Los límites no son reales a menos que decidas creer en ellos. Da ese paso, derrumba esas piedras y construye la vida que siempre has soñado. La clave está en cómo piensas, en cómo eliges reaccionar ante los desafíos, porque tu mente es el motor que impulsa tu vida. Lo que creas en tu interior es lo que proyectarás en [música] el mundo exterior. Ahora es tu momento. Elimina esa barrera interna porque tu enemigo no está fuera, siempre está dentro. Pero también dentro de ti está tu mayor aliado, tu capacidad de soñar, de avanzar. y de [música] triunfar. la mayoría de las personas si es mejor comprar ca… la mayoría de las personas si es mejor comprar casa o rentar. La respuesta va a ser casi automática. Comprar. Rentar es tirar el dinero. La casa es el patrimonio de la familia. Es la mejor inversión que puedes hacer. Y yo entiendo de dónde viene esa creencia. Viene de generaciones anteriores donde comprar casas sí era uno de los mejores movimientos financieros posibles. Pero el mundo cambió. Los precios de los inmuebles cambiaron, las tasas de interés cambiaron, la forma en la que [música] se construye riqueza también cambió. La pregunta correcta no es comprar versus rentar. La pregunta correcta es, ¿en qué condiciones es mejor una opción que la otra? Porque hay momentos en el que comprar [música] destruye tu flujo efectivo y hay momentos en el que rentar es exactamente lo que te permite avanzar más rápido hacia la libertad financiera. Hoy te voy a dar un marco muy concreto para que tú mismo puedas calcular cuál de las dos opciones te conviene más según tu situación específica. No hay una respuesta universal, hay una fórmula y te la voy a enseñar. Te cuento el caso de Miguel. Miguel llevaba años con el sueño de su casa propia. Cuando por fin juntó el enganche, lo hizo. Compró su casa con hipoteca a 20 años. El día que firmó se sintió orgulloso. Por fin tenía patrimonio. Por fin era dueño de algo. 6 meses después la realidad era diferente. El pago mensual de la hipoteca era considerablemente más alto de lo que había calculado. Porque las instituciones financieras te dicen cuánto puedes pedir prestado, no cuánto puedes realmente pagar. Encima llegaron los costos del propietario que nadie menciona, mantenimiento, cuotas de mantenimiento, el fraccionamiento, impuestos, seguros, imprevistos y la casa estar en una zona que no era exactamente donde él quería vivir, pero era lo que podía pagar en el momento. Y el resultado, Miguel comprometió entre hipoteca y costos de propietario más del 40% de sus ingresos. No le quedaba flujo de efectivo para invertir. Su mapa de riqueza tenía un pasivo enorme, una posesión que no generaba ingresos y prácticamente cero activos de inversión. Había construido patrimonio en papel, pero había destruido su capacidad de construir riqueza real. La historia de Miguel no es un caso extremo, es lo que le pasa a miles de personas que compran en el momento equivocado, sin calcular su capacidad de pago real, sin hacer los números correctamente. Y hoy vamos a ver exactamente cómo evitar. Alto ahí. Antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada Mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Antes de hablar de fórmulas, hay una distinción que necesitas tener muy clara. En el mapa de riqueza, todos los inmuebles aparecen como activos porque tienen valor, pero no todos los activos son activos de inversión. La casa donde vives es una posición, puede incrementar su valor con el tiempo. Sí. La plusvalía existe y es real, pero hay algo importante que poca gente considera. Tú no compraste esa casa para venderla después, la compraste para vivir en ella, para disfrutarla, para tener estabilidad y ahí está el problema práctico. Si en 10 años aparece una buena oportunidad de inversión y neistas capital, ¿vas a vender tu casa para aprovecharla? Probablemente no. No te vas a ir a vivir a un hotel mientras buscas otra propiedad. El valor que acumuló tu casa queda emocionalmente bloqueado, ligado a tu estilo de vida y eso la hace distinta a un activo de inversión que puedes mover cuando el mercado lo requiere. Además, la casa genera salidas de dinero, mantenimiento, cuotas del fraccionamiento, impuesto predial, seguros, reparaciones. Eso también la diferencia de un activo de inversión que genera flujo de efectivo mensual hacia tu bolsillo. Un inmueble que compras para rentar si es un activo de inversión. La renta genera flujo, puede apreciarse en valor y si en algún momento quieres venderlo para reubicar ese capital en otra inversión, puedes hacerlo sin afectar tu estilo de vida. Cuando se trata de decidir si comprar o rentar el
¿Comprar casa o rentar? Haz los números antes de decidir inmueble donde vas a vivir, hay cinco criterios que debes de evaluar antes de tomar cualquier decisión. Criterio uno, estilo de vida. Buscas flexibilidad, puesta. Si tu vida requiere movilidad, si trabajas a distancia y puedes cambiar de ciudad por trabajo, por elección, rentar te da libertad de comprarte equipo. Si estás en una etapa de vida donde buscas estabilidad, donde ya [música] sabes dónde quieres vivir y por cuánto tiempo comprar empieza a tener más sentido, la casa correcta en el momento equivocado puede convertirse en una trampa de 20 años. Criterio dos, ubicación. El costo de compra y el costo de renta varían enormemente dependiendo de la zona. Hay zonas donde los precios de ventas son tan altos respecto a la renta que comprar no tiene ningún sentido financiero. Y hay zonas donde los precios de venta son relativamente bajos respecto al valor de la renta, donde comprar puede ser una decisión inteligente. Esto nos lleva a la fórmula que vamos a ver en criterio tres, liquidez. Tienes el 20% del valor del inmueble disponible para el enganche. Si no tienes ese enganche, ese no es tu momento para comprar. Continúa rentando mientras lo acumulas. Y si para juntar ese enganche tienes que vaciar todos tus activos de inversión, hay que hacer los números con mucho cuidado porque puedes estar sacrificando activos que te generan flujo por una posesión que te lo va a quitar. Criterio cuatro, flujo de efectivo real. Aquí está uno de los errores más frecuentes. Las instituciones financieras te dicen cuánto te pueden prestar basado en un porcentaje de tus ingresos, pero eso no es tu capacidad de pago real. Tu capacidad de pago real es tu flujo efectivo neto, lo que te queda después de entradas menos salidas. Si la hipoteca más los costos del propietario superan ese flujo neto, no tienes capacidad de pago real, solo capacidad de endeudamiento. Y esa diferencia puede hundir tus finanzas en el mediano plazo. Criterio número cinco, costos de propietarios. Este es el número que casi nadie calcula antes de comprar. Cuando rentas, pagas la renta y ya. Cuando compras, hay una capa de costos adicionales que se van sumando [música] mes a mes y año tras año. Primero está el mantenimiento del inmueble, reparaciones, pintura, plomería, instalaciones. De acuerdo al INEGI y al AMPI, en México, el costo promedio de mantenimiento sigue entre el 1 y el 3% del valor de la propiedad al año. para una propiedad de 3 millones de pesos. Esos son entre 30.000 y 90.000 pesos anuales, dependiendo de la antigüedad y el estado de segundo, si es en un fraccionamiento edificio pagas cuotas de mantenimiento mensual, vigilance, áreas comunes, alumbrado, limpieza. En la ciudad de México, el promedio nacional de cuotas de mantenimiento en condominios está alrededor de 2,900 pes mensuales. En zonas de mayor valor puede llegar a 3,200es o mucho más. Eso representa entre 35,000 y 40,000 pesos anuales adicionales y esas cuotas han aumentado consistentemente por encima de la inflación en los últimos años. Tercero, el seguro del inmueble. Un seguro del hogar para una propiedad de valor medio en México cuesta entre 2,500 y 8000 pesos anuales en una póliza básica. Para inmuebles de mayor valor o con coberturas más amplias puede superar los 10,000 pesos al año. Y cuarto, el impuesto predial. Aquí hay un dato importante que mucha gente no conoce. El predial no se calcula sobre el valor comercial del inmueble, sino sobre el valor catastral, que generalmente es menor. Las tasas en México oscilan entre el 0.19% y el 0.4% del valor catastral según el municipio. En la ciudad de México la tasa habitacional va del 0.1 al 0.22. Para una propiedad con un valor catastral de 1.5 millones de pesos a una tasa del 0.2% 2% el predial anual sería de 3,000 pes. Ese valor catastral se actualiza periódicamente, por lo que el predial tiende a crecer año con año. En zonas de alta plusvalía con valores catastrales más altos, el predial puede escalar [música] considerablemente. Cuando sumas mantenimiento, cuotas de condominio, seguro y predial, los costos de propietario en México se ubican típicamente entre el 2 y el 4% anual del valor comercial del inmueble con variaciones importantes según si es casi individual, departamento con amidades un inmueble en zona de alta plusvalía. Para una propiedad de 3,0000es de pesos, estamos hablando de entre 60,000 y 120,000 de pesos anuales adicionales a la hipoteca. Y ese número casi nunca aparece en la emoción del momento de el indicador clave, el rendimiento porcentual de la renta. Ahora viene la herramienta más concreta para tomar esta decisión. En lugar de preguntarte cuánto cuesta comprar, pregúntate cuánto rinde el inmueble como porcentaje de su valor. Ese número te va a decir mucho. El cálculo es sencillo. Tomas la renta anual del inmueble, la renta mensual multiplicada por 12 y la divides entre el precio de venta. Eso te da el rendimiento porcentual bruto de la renta. Por ejemplo, un inmueble que vale 2,0000 de pesos se renta en 8,000 pes al mes, genera 96,000 pesos al año. El rendimiento porcentual es de 96,000 entre 2,000ones igual a 4.8%. 8%. En México ese rendimiento se ubica típicamente entre el 4 y el 5% anual. Y aquí está la pregunta que cambia todo. ¿Puedes invertir ese mismo capital [música] y obtener un rendimiento mayor al 4 o 5% anual? Si la respuesta es sí y en muchos momentos del ciclo económico sí es posible obtener rendimientos superiores en otros activos de inversión. Entonces, rentar e invertir la diferencia puede ser financieramente más inteligente que comprar. Pero la ecuación se invierte si los rendimientos disponibles en el mercado caen por debajo del rendimiento de la renta o si estás en una zona con alta plusvalía donde el valor del mueble crecerá significativamente. Por eso digo que depende del momento del ciclo económico. No hay una respuesta absoluta. Hay que hacer el cálculo con los números reales del momento en el que estás decidiendo. Y siempre hay que respetar el factor seguridad. Para muchas personas tener su casa propia tiene un valor real que los números solos no capturan. la certeza, la estabilidad, el arraigo y eso es válido. Lo que cambia con este análisis es que cuando tomas esa decisión, la tomas con los ojos abiertos y con los números claros, no solo por la presión de que rentar es tirar el dinero. Ahora, hay una tercera opción que mucha gente no considera y que es probablemente la más poderosa, comprar un inmueble no para vivir, sino para rentarlo. Con esa lógica, la decisión financiera cambia completamente. Cuando compras un inmueble para rentar, la renta paga la hipoteca y tú acumulas la plus valida y al liquidar la hipoteca tienes un activo que genera flujo efectivo pasivo sin que haya puesto el 100% del dinero. Esa es la diferencia entre una posesión de estilo de vida y un activo de inversión que trabaja para ti. Mientras tanto, tú puedes seguir rentando donde vives en la ubicación que más te convenga para tu estilo de vida con la flexibilidad que necesite sin comprometer tu flujo efectivo. Y el capital que no comprometiste en el enganche de tu casa puede estar generando rendimientos en otros activos de inversión. No digo que nunca compres donde vives, digo que hay un momento correcto para hacerlo y que ese momento se define con criterios financieros concretos, no con presión social ni con la creencia de que rentar esirá el dinero. Rentar mientras inviertes no es fracaso. Puede ser exactamente la estrategia más inteligente para llegar más rápido a la libertad. Repasemos lo más importante de la pregunta no es comprar contrarrentar, es cuándo, dónde y para qué. La respuesta depende de los criterios concretos, no de creencias. La casa donde vives es una posesión. puede incrementar su valor, sí, pero tú no la compraste para venderla, la compraste para vivir en ella. Eso significa que ese valor queda emocionalmente ligado a tu estilo de vida y difícilmente lo moverás cuando aparezca una buena oportunidad de inversión. Además, genera salidas de dinero mes a mes, a diferencia de un activo de inversión que genera flujo hacia tu bolsillo. Los cinco criterios para decidir son estilo de vida, ubicación, liquidez disponible, flujo efectivo real y costos de propietario. Y el indicador que cierra la ecuación es el rendimiento porcentual de la renta, renta anual dividida entre el precio del inmueble. En México las rentas generan típicamente entre el 4 y el 5% anual sobre el valor del inmueble. Si puedes invertir ese mismo capital y obtener rendimientos superiores, rentar e invertir, la diferencia puede ser igual o más rentable que comprar. Depende del momento del ciclo económico y de los rendimientos disponibles. No es una regla absoluta, pero sí es una posibilidad que hay que calcular. Y siempre hay que respetar el factor de seguridad. Para muchas personas, tener su casa propia tiene un valor que los números solos no capturan. Lo que cambia con este análisis es que cuando tomas esa decisión, la tomes con los ojos abiertos y con números claros. Si estás evaluando si comprar o rentar, el ejercicio que te propongo hacer hoy es calcular el rendimiento porcentual de la renta en la zona donde quieres vivir. Busca un inmueble que te interese, revisa su precio de venta, busca cuánto se renta un inmueble similar a ese mismo inmueble en la misma zona. Multiplica la renta mensual por 12, divide esa renta anual entre el peso y el inmueble y si el resultado está entre el 4 y el 5% estás en el promedio de México. Luego pregúntate, ¿puedo invertir este capital y obtener más del 4 o 5%? Si la respuesta es sí, en este momento del ciclo, la ecuación de rentar o invertir merece calcularse. En serio. En la descripción de este video tienes el mapa de riqueza para que puedas ver tu situación financiera completa antes de tomar cualquier decisión sobre el inmueble y la tabla de criterios de compra contra la renta para que hagas el análisis completo. Si este video te ayudó a ver el tema diferente, compártelo. Hay muchas personas en tu entorno tomando esta decisión ahora mismo basadas en creencias y no en números. A veces un video a tiempo cambia una decisión de 20 años. Nos vemos en el próximo [música] Deja de cargar tu pasado y actúa hoy Deja de cargar tu pasado y actúa hoy Todos tenemos momentos en los que miramos atrás y sentimos el [música] peso de nuestras decisiones. Errores, oportunidades perdidas, caminos que no tomamos. Es fácil quedar atrapado en él y sí. Pero déjame decirte algo importante. Tu pasado no tiene por qué definir tu futuro. Hoy tienes la oportunidad de escribir una nueva historia. No importa lo que quedó atrás, lo que importa es lo que estás dispuesto a hacer ahora mismo. ¿Sabes cuál es el verdadero secreto del éxito? No es el talento, no es la suerte, no es el dinero, es la disposición de darlo todo, incluso cuando nadie [música] está mirando, incluso cuando parece que no hay resultados. Haz hoy lo que otros no harán para vivir mañana como los otros no podrán. Piensa en ello. Mientras algunos descansan, tú puedes estar avanzando. Mientras otros se quejan, tú puedes estar trabajando. Mientras otros buscan excusas, tú puedes buscar soluciones. Cada pequeño esfuerzo que haces hoy es una inversión en el futuro que siempre has deseado. Imagina tu vida en un año, en 5 años, en 10 años. ¿Cómo te gustaría que fuera? ¿Qué harías diferente? Ahora imagina ese futuro porque depende de ti, depende de lo que elijas hacer el día de hoy, porque de hecho así es, tu esfuerzo hoy será el éxito de mañana. Cada día es una oportunidad para dar lo mejor de ti, para superar los límites [música] que te has impuesto, para demostrarte que eres más fuerte de lo que crees. ¿Quieres ese ascenso, ese cuerpo saludable, esa meta cumplida? Entonces, actúa. No importa cuán pequeño parezca el paso que des, lo importante es que lo des. El éxito no llega de un solo golpe, llega de la acumulación de pequeños esfuerzos diarios. Hoy es el día de dar lo mejor de ti. No importa cómo te hayas sentido antes, no importa lo que hayas hecho o dejado de hacer, lo único que importa es lo que decidas hacer ahora. No permitas que el pasado defina tu futuro. Decide que hoy serás la persona que trabaja por sus sueños, no la que se queda esperando. Haz esa llamada, estudia esa hora extra, da ese paso más, porque todo lo que haces hoy, sin importar cuán pequeño sea, está construyendo tu éxito de mañana. Y recuerda, si haces hoy lo que los demás no están dispuestos a hacer, vivirás una vida que los demás jamás podrán tener. 6 señales de un Ponzi que debes conocer antes de … 6 señales de un Ponzi que debes conocer antes de invertir Imagínate esto. Alguien de confianza, un amigo, un familiar, un conocido que ya está participando te presenta una oportunidad de inversión. Los rendimientos son extraordinarios, mucho mejor que cualquier cosa que hayas visto en el mercado. [música] Y la gente que ya está dentro puede mostrarte resultados reales, lo que está recibiendo cada mes. Tú te entusiasmas, metes dinero, los primeros meses llegan los pagos puntuales, todo funciona exactamente como te dijeron, te convences de que encontraste algo especial. Y un día los pagos se empiezan a retrasar, después desaparecen y cuando intentas recuperar tu capital ya no hay nada. Ni capital, ni rendimientos, ni los responsables, solo el silencio y la cuenta vacía. Esto no le pasa solo a personas ingenuas, le pasa a personas inteligentes, preparadas y con experiencia, porque los esquemas Ponsy están diseñados precisamente para engañar a personas que saben lo que buscan. Hoy te voy a enseñar exactamente cómo funcionan, cuáles son las señales que los delatan antes de que sea demasiado tarde y las tres [música] preguntas que tienes que hacerle a cualquier inversión antes de meter un caso. [música] En los años que llevo trabajando en educación financiera, he visto de cerca muchas historias de personas que perdieron su patrimonio en inversiones fraudulentas. Y lo que más me impacta no es que hayan caído, es cómo cayeron. El patrón siempre es el mismo. Alguien llega con una oferta rodeada de exceso de optimismo. La plática está cargada de entusiasmo, de testimonios de personas que ya están ganando, de argumentos que suenan sólidos, pero que en realidad nadie verifica. Y cuando la emoción sube, la inteligencia baja. Esa frase la repito mucho porque es literalmente lo que pasa con el cerebro humano cuando parece algo demasiado bueno. Conozco el caso de una familia que llegó a hipotecar su casa para invertir más. No porque fueran descuidados, sino porque los primeros meses funcioné exactamente como les dijeron. Eso es precisamente lo que hace que estos esquemas sean tan devastadores. Durante un tiempo pagan y ese pago inicial es el anzuelo que te hace bajar la guardia y meter más. Esa familia tardó años en recuperarse. No solo financieramente, el impacto emocional, la atención familiar, la desconfianza que quedó después de esa [música] experiencia, eso también tiene un costo enorme. Por eso, este video existe no para meterte miedo a las inversiones, sino para darte las herramientas que te permitan entrar al mundo de las inversiones con los ojos abiertos, sin ingenuidad y sin paranoia. Un esquema PONI es un fraude de inversión donde los rendimientos que le pagan a los inversionistas más antiguos no provienen de una actividad económica real, sino del dinero que aportan los nuevos inversionistas. El esquema funciona mientras siga creciendo la base de nuevos participantes. En el momento en el que el flujo de nuevos inversionistas no es suficiente para pagar a los anteriores, el esquema colapsa. Su nombre viene de Charles Pony, quien en los años 20 construyó uno de los fraudes más famosos de la historia con esa mecánica, pero el esquema no murió con él. se replica con distintos nombres, distintos vehículos y distintos niveles de sofisticación. Hasta el día de hoy, lo que hace que sean difíciles de detectar es que durante su fase de crecimiento todo funciona, los pagos llegan, los testimonios son reales, los primeros inversionistas efectivamente ganaron dinero y esa evidencia es la que convence a los siguientes. Las seis señales de alerta que deberías de conocer. Estas señales no garantizan que una inversión sea fraudulenta, pero cuando aparecen son razones suficientes para hacer preguntas muy específicas antes de comprometer tu capital. Señal número uno, rendimientos extraordinarios con riesgo inexistente. Toda inversión tiene una relación entre rendimiento y riesgo. A mayor rendimiento, potencial, mayor riesgo. Cuando alguien te ofrece rendimientos que superan significativamente al mercado, digamos 5, 8 o 10% mensual y al mismo tiempo te dice que el riesgo es mínimo o que nunca pierdes, estás ante una contradicción matemática. Eso no existe en las inversiones reales. Para referencia, un portafolio de inversión diversificado y bien estructurado puede generar entre el 8 y el 20% anual, dependiendo del perfil [música] de riesgo. Si alguien te ofrece eso de manera mensual, la pregunta obligatoria es, ¿de dónde viene ese dinero? Señal número dos, no puedes verificar cómo se gana el dinero. Una inversión legítima siempre puede explicarte con claridad cómo se generan los rendimientos que te prometen. Si la respuesta es vaga, si te dicen que es información confidencial, si el modelo de negocio no termina de tener sentido cuando lo analizas con frialdad, eso es una señal grave. Toda inversión verificable tiene una actividad económica real detrás de lo que puedes entender, auditar y validar. Señal número tres, presión para decidir rápido. Esta oportunidad es por tiempo limitado. Solo quedan tantos cupos. Si no entras hoy, pierdes el precio preferencial. La urgencia artificial es una de las herramientas más efectivas para desactivar tu análisis racional. Las inversiones serias no desaparecen si te tomas el tiempo de investigarlas. Si alguien te presiona para que decidas antes de que puedas analizar, esa presión misma ya es una señal. Señal número cuatro, el esquema de reclutamiento. Cuando parte del rendimiento depende de que traigas nuevos inversionistas, el modelo ya no es una inversión, es una red de distribución donde el producto que se vende es la promesa del dinero. Los esquemas Ponsy sobreviven atrayendo nuevo capital, por eso necesitan que sus participantes recluten activamente. Señal número cinco, no está regulado ni auditado. Las inversiones legítimas operan dentro de un marco regulatorio. México, instituciones como la Comisión Nacional Bancaria de Valores, la CONDUF, supervisan las entidades financieras. Cuando una inversión opera completamente fuera de este marco, cuando no hay estados financieros auditados, cuando no puedes verificar quiénes son los responsables legales, el riesgo se multiplica exponencialmente. Señal número seis, no te explican claramente cómo recuperar tu capital. Una pregunta que pocas personas hacen antes de invertir es, ¿cómo hago cash out? ¿Cómo y cuándo puedo recuperar mi capital si lo necesito? Si la respuesta es ambigua, si hay condiciones muy restrictivas y el proceso de salida no está claramente definido desde el inicio, esto es una señal de alerta importante. Más allá de las señales de alerta, hay un sistema muy simple de tres preguntas que puedes aplicar a cualquier oportunidad de inversión antes de comprometer tu capital. Las aprendí de un mentor hace años y las tengo presentes en cada decisión de inversión que tomo. Pregunta número uno, ¿cuál es la ganancia? ¿Cuánto exactamente voy a ganar? ¿Bajo qué condiciones? ¿En qué plazos? ¿Cuál es el rendimiento? al real, no mensual, presentado de una forma que suene grande. Necesitas tener esto claro en números concretos, no en promesas generales. Pregunta número dos, ¿cuál es la pérdida? ¿Cuánto puedo perder si algo sale mal? ¿La pérdida es parcial o es total? ¿Qué escenarios podrían hacer que esta inversión no funcione? Una inversión legítima tiene respuestas honestas para estas preguntas. Un fraude evita hablar de pérdidas porque su modelo depende de que no hagas esa pregunta. Pregunta tres, ¿puedo vivir con esa pérdida? Esta es la más personal y la más importante. Si la inversión falla y pierdes todo lo que metiste, tu vida financiera se ve comprometida. ¿Puedes absorber esa pérdida y continuar? Si la respuesta es no, esa alternativa no se adapta a tu perfil. No importa qué tan atractivos sean los rendimientos. El objetivo de la libertad financiera es que te sientas libre, no de que te sientas nervioso. El juego de las inversiones es un juego de adultos. Alto ahí. Antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada Mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Hay algo que digo siempre en mis entrenamientos y quiero dejarlo muy claro aquí. El juego de las 100 versiones es un juego de adultos. No me refiero a la edad, me refiero a la actitud. Los adultos toman decisiones educadas y se hacen responsables de ellas. entienden que habrá inversiones ganadoras y perdedoras. Conocen los riesgos antes de entrar y los asumen conscientemente. Cuando algo falla, lo asumen y continúan. Los que invierten con actitud de niño toman decisiones sin entenderlas. Cuando hay ganancias se van al país de las maravillas. Cuando hay pérdidas no las aceptan y buscan culpables externos. La mejor protección contra cualquier fraude financiero no es la desconfianza ciega, es la educación y saber hacer las preguntas correctas. es entender los nueve aspectos que debes analizar en cualquier inversión antes de comprometer tu dinero. Es conocer tu perfil de inversionista y no salirte de él por la emoción del momento. El mayor riesgo en las inversiones no lo pone la inversión, lo pones tú al saber o no saber qué es lo que estás haciendo. Repasemos lo más importante de hoy. Un esquema Ponsy paga los rendimientos de los inversionistas antiguos con el dinero de los [música] nuevos. durante su fase de crecimiento funciona y paga. Eso es lo que lo hace peligroso. Cuando colapsa, lo hace rápido y sin aviso. Las seis señales de alerta que debes siempre tener presente son rendimientos extraordinarios con riesgo inexistente, no poder verificar cómo se genera el dinero, presión artificial para decidir rápido, un esquema donde el rendimiento depende de reclutar a más personas, ausencia de regulación y auditoría y falta de claridad sobre cómo recuperas tu capital. Y ante cualquier inversión, tres preguntas antes de meter un peso. ¿Cuál es la ganancia? ¿Cuál es la pérdida? ¿Y puedo vivir con esa pérdida? Si no tienes respuestas claras y honestas para las tres, no es el momento de invertir. El objetivo no es que le tengas miedo a las inversiones, es exactamente lo contrario. Las inversiones son el camino a la libertad financiera. Pero, ¿entras a ese camino con los ojos abiertos o no entras? Si hoy tienes alguna inversión activa o alguien te ha presentado una oportunidad recientemente, este es el momento de aplicar lo que vimos. Toma esa inversión y pásala por las seis señales de alerta. Después, hazte las tres preguntas, cuánto puedo ganar, cuánto puedo perder, puedo vivir con esa pérdida. Si no tienes respuestas claras para las tres, tienes trabajo pendiente de hacer antes de comprometer tu capital. En la descripción del video tienes el listado completo de los nueve aspectos fundamentales para analizar cualquier inversión y los 10 tipos de riesgo que debes conocer antes de tomar cualquier decisión. [música] son las herramientas que hacen la diferencia entre invertir con criterio e invertir por emoción. Si este video le puede evitar una mala experiencia a alguien que conoces, compártelo. Hay personas en tu entorno que están evaluando oportunidades de inversión en este momento. A veces la diferencia entre una buena y una mala decisión es haber visto este video antes de firmarlo. Nos vemos en el próximo Cuando sientes que ya no puedes más — escucha esto Cuando sientes que ya no puedes más — escucha esto Sé que te sientes agotado. Sé que hay días en los que parece que el universo entero conspira para hacerte caer. Te levantas con dudas, tropiezas con problemas y antes de que termine el día sientes que no puedes más. Y te preguntas, ¿por qué yo? ¿Por qué ahora? Pero déjame decirte algo, no estás solo. Ese pensamiento de rendirte, esa voz que te dice, "Quédate en el suelo, es una prueba, una prueba de cuánto deseas levantarte. Porque escúchame bien, no se trata de cuántas veces caes, sino cuántas veces te levantas y sigues adelante. Cada caída es una lección disfrazada, un desafío que te está pidiendo ser más fuerte de lo que eras ayer. El dolor ese que ahora parece insoportable no es tu enemigo. El dolor es temporal, pero rendirse dura para siempre. ¿Quieres que este momento defina tu vida? ¿Quieres que el no puedo ser el eco que te persiga en los años venideros? Claro que no, porque dentro de ti hay algo más grande que las dificultades. Imagina esto. Un día miras atrás y ves las cicatrices que llevas como trofeos. Cada golpe, cada caída, fueron los ladrillos que construyeron la versión más fuerte y resiliente de ti mismo. La vida no es lo que te pasa, sino cómo reaccionas ante ello. El dolor que ahora sientes, [música] ese peso en tu pecho, es la herramienta que te está modelando. El dolor que sientes ahora es la fuerza que necesitarás mañana. Cada paso que des, aunque sea pequeño, es un paso hacia el futuro, donde las dificultades no son más que historias [música] de triunfo. Visualiza ese momento tú de pie, invencible, no porque nunca caíste, sino porque cada vez que lo hiciste decidiste levantarte. Hoy es el día en el que eliges ser más fuerte que tus excusas. Hoy es el día en el que miras al espejo y dices, “No voy a rendirme.” No mañana, no después, ahora. Recuerda que las caídas no son finales, son comienzos disfrazados. Levántate una vez más, porque cada vez que lo haces estás escribiendo una historia de victoria, una que inspirará no solo a ti, sino a quienes te rodean. Este es tu momento. Levántate y demuestra que el dolor puede transformarse en poder y que las caídas son solo el prólogo de una gran historia de éxito. ¿Por qué nunca te enseñaron a manejar el dinero ¿Por qué nunca te enseñaron a manejar el dinero? IA Invertimos cerca de 17 años en el sistema educativo, 17 años estudiando matemáticas, historias, ciencias, literatura, 17 años preparándonos para el mundo. Y en todo ese tiempo, en ninguna institución, en ningún nivel, nadie nos enseñó formalmente cómo manejar nuestro dinero. Casualidad, yo creo que no, porque tu ignorancia financiera no es un accidente, es un negocio. Y hay varios actores que ganan muy bien con ella. Hoy vamos a hablar de algo que pocas personas se atreven a decir con claridad, de quiénes son los que se benefician cuando tú no sabes cómo funciona el dinero, de cómo operan esos mecanismos y lo más importante, ¿qué puedes hacer para salirte de ese juego? Te voy a contar el caso de Tomás. Tomás es alguien que trabaja duro, gana bien y cree que maneja razonablemente sus finanzas. tiene una tarjeta de crédito que usa con frecuencia, tiene un coche a crédito, tiene una hipoteca, tiene algunas suscripciones y servicios contratados, tiene su ahorro en el banco generando el rendimiento que el banco le ofrece. Cuando Tomás llegó a trabajar con nosotros y pusimos números reales a cada una de esas decisiones, lo que encontramos fue revelado. Su tarjeta de crédito tenía un saldo que pagaba en mínimos a una tasa del 22% anual. Ese saldo le costaba una cantidad brutal de intereses cada año, dinero que se iba directo al banco. Su coche comprado a crédito con entusiasmo porque le regalaron los tapetes al comprarlo, había salido de una agencia devaluándose de inmediato. En el primer año, entre intereses, seguro, gasolina y mantenimiento, ese coche le había costado más de lo que había imaginado. Y lo que compró ya no valía lo que pagó y su ahorro en el banco, ese dinero que guardaba con disciplina estaba generando un rendimiento menor a la inflación. Es decir, cada mes que pasaba ese dinero valía menos en términos reales. Cuando sumamos todo, Thomás estaba transfiriendo una cantidad significativa de dinero al mes a instituciones financieras, sin saberlo, sin quererlo, sin recibir nada a cambio, solo por no conocer las reglas del dinero. Lo que hizo Tomás después fue entender esto y reorganizó su situación paso a paso. Salió de deudas destructivas, dejó de ser el ingreso pasivo de alguien más y empezó a construir activos de inversión que trabajen para él. Pero primero tuvo que ver el problema con claridad y eso es lo que vamos a hacer el día de hoy. Alto ahí, antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. El primer beneficiario, el sistema educativo que no te preparó. Empecemos desde el origen. El sistema educativo invierte años en prepararte para el mercado laboral. Te enseña a ser un buen colaborador y un buen profesionista y eso no es malo en sí mismo. Pero hay algo que ese sistema nunca te enseñó. Cómo manejar el dinero que vas a ganar con esa carrera que te formaron. Cómo distinguir una deuda destructiva de una expansiva. ¿Cómo construir activos de inversión? ¿Cómo calcular tu número de libertad financiera? El resultado es que salimos al mundo con herramientas para generar ingresos, pero sin las herramientas para administrarlos, multiplicarlos y protegerlos. Y ese vacío lo llenan otros. ¿Por qué el sistema educativo no enseña esto? Esa es una pregunta que cada quien puede responder desde su perspectiva. Lo que sí te puedo decir es que las consecuencias son claras. Generación tras generación repite los mismos patrones financieros que sus padres. La clase alta configura a sus hijos con la mentalidad de clase alta. La clase media configura los suyos con mentalidad de clase media. Que así continúe el ciclo. El segundo beneficiario, los bancos y las instituciones financieras. Aquí es donde el tema se pone más concreto y quiero que lo veas con números porque los números no mienten. En México existen más de 21 millones de tarjetas de crédito con un saldo total que supera los 411,000 millones de pesos. La tasa de interés promedio es del 22% anual. Del total de las personas con tarjeta, el 41% no son totaleros. Es decir, personas que no liquidan su saldo completo cada mes y por lo tanto pagan intereses. ¿Sabes cómo llama el banco a la persona que paga el mínimo requerido mes con mes? Yo lo llamo de una forma muy directa, el ingreso pasivo eterno del banco, porque esa persona está generando rendimientos para la institución financiera de forma automática, indefinida, sin que el banco tenga que hacer nada para esperar el depósito mensual. El objetivo del juego del dinero es que tú generes ingresos pasivos, no que te conviertas en el ingreso pasivo de alguien más. Los bancos son muy buenos para ofrecerte crédito. Son muy malos educándote sobre cómo usarlo. Y eso no es un accidente porque un cliente educado financieramente es un cliente menos rentable para el banco. El pago mínimo requerido de tu tarjeta de crédito tiene un nombre en las instituciones de uso, el pago mínimo para que no caigas en moda. Pero en términos reales es el mecanismo diseñado para que sigas pagando intereses el mayor tiempo posible. Lo mismo pasa con el crédito automotriz. te venden el beneficio de estrenar coche. Hoy Nad explica que ese coche se evalúa en promedio un 30% en el momento en el que sale de la agencia, que entre intereses, seguro, gasolina y mantenimiento, el costo real del vehículo en el primer año puede duplicar o triplicar lo que imaginaste y que al final tienes en tus manos una posesión que pierde valor mientras el banco cobró su ganancia puntualmente. El tercer beneficiario, las corporaciones y el sistema de consumo. El tercer actor que se beneficia de tu ignorancia financiera es más difuso, pero igual de poderoso. Son todas las corporaciones e industrias cuyo modelo de negocio depende de que tú consumas más de lo que necesitas, más rápido de lo que puedes pagar y con dinero que no tienes. El sistema está diseñado con mucha precisión para activar tus emociones antes de que tu razonamiento financiero entre en juego. La publicidad no te vende productos, te vende identidad, pertenencia, estatus. Te dice que si tienes esto serás más admirado, más exitoso y más feliz. Y el crédito está ahí para eliminar la única barrera que podría frenar ese impulso. ¿No tienes dinero? Con meses sin intereses, con pagos chiquitos, con enganche cero, el sistema resuelve ese obstáculo para que la compra suceda hoy, aunque el costo real lo pagues durante años. La generación millennial es una de las más endeudadas de la historia, no porque sean irresponsables, sino porque crecieron en un entorno donde el acceso al crédito es inmediato, la presión social es constante y la educación financiera es prácticamente inexistente. El resultado es un ciclo destructivo de riqueza que funciona así. Utilizas deuda para pagar tu estilo de vida. esa deuda genere intereses y esos intereses reducen tu flujo efectivo y para compensar esa reducción vuelves a recurrir a la deuda. Entre más tiempo permaneces en este ciclo, más difícil es salir. La buena noticia, el juego puede cambiar. Todo lo que te acabo de describir puede sonar pesimista, pero hay algo muy importante que quiero que tengas claro. Ninguno de estos actores tienen el poder sobre ti si tú conoces las reglas del juego. El banco no es tu enemigo, es una institución con un modelo de negocio. Si tú entiendes ese modelo, puedes usarlo a tu favor. Puedes usar la tarjeta de crédito y ser totalero, liquidar cada mes y antes de la fecha de límite y aprovechar los beneficios sin pagar un peso de intereses. Puedes usar el crédito para apalancar una inversión que genere más de lo que te cueste el préstamo convirtiendo un pasivo en una herramienta de crecimiento. El sistema de consumo no tiene poder sobre ti cuando tienes claridad de tus metas financieras, cuando sabes que cada peso que gastas en mantener una imagen es un peso que no está construyendo tu libertad. cuando el pago mínimo deja de verse como una opción cómoda y empieza a verse como lo que es el precio de tu dependencia financiera y la configuración financiera con la que creciste, esa que te fue instalada sin pedirte permiso, se puede reconfigurar, no de un día para otro, pero sí con el conocimiento correcto y con las decisiones consistentes en tiempo. Repasemos lo más importante de hoy. Tu ignorancia financiera no es un accidente. es el resultado de un sistema educativo que durante 17 años te preparó para trabajar, pero no para manejar lo que ibas a ganar. Ese vacío lo aprovechan tres actores concretos. El primero es el propio sistema educativo que perpetúa generación tras generación la misma configuración financiera con la queiste. El segundo son los bancos y las instituciones financieras que construyen productos diseñados para que pagues intereses durante el mayor tiempo posible si no conoces las reglas. El tercero son las corporaciones y el sistema de consumo que usan el crédito para eliminar la barrera del dinero y hacer que compres posesiones que pierden valor con dinero que aún no tienes. El cicro destructivo de riqueza es el resultado de operar dentro de un sistema sin entenderlo. Deuda para gastos, intereses que reducen tu flujo, más deuda para compensar, un remolino que es difícil salir si no lo ves con claridad. Pero el conocimiento cambia todo. Recuerda a Tomás cuando vio sus números con claridad tomó decisiones distintas y esas decisiones distintas lo llevaron a resultados distintos. El primer paso para salirte de este juego es saber exactamente cuánto te está costando estar en él. El ejercicio que te propongo esta semana es concreto. Revisa tus deudas actuales y para cada una identifica tres cosas. Primero, la tasa de interés que estás pagando. Segundo, ¿cuánto estás pagando de intereses al mes, no de capital? Tercero, si esa deuda financió algo que genera flujo efectivo o algo que ya consumiste o que está perdiendo el valor, esos tres datos te van a dar una imagen muy clara de cuánto dinero está saliendo de tu bolsa cada mes hacia los bolsillos de alguien más y qué deudas tienes que resolver primero. En la descripción de este video vas a tener un formato de mapa de riqueza para mapear tu situación actual de activos y pasivos y el esquema de los cinco pasos para salir de deudas destructivas. Son herramientas de implementación para que este video no se quede solamente en reflexión. Si este video te sacudió un poco, compártelo. Hay mucha gente en tu entorno que está pagando el precio de no saber esto sin saberlo. A veces lo único que neistas es alguien que te lo diga de frente. Nos vemos en el próximo ¿Por Qué Aparentar en Redes Destruye Tu Futuro Fi… ¿Por Qué Aparentar en Redes Destruye Tu Futuro Financiero? Permíteme describirte a una persona. Sube fotos a Instagram desde un restaurante caro cada fin de semana. Siempre tiene el último celular. Estrena ropa frecuentemente. [música] Sus stories son viajes, eventos, lugares exclusivos. ¿La conoces? Probablemente sí. Tal vez es alguien de tu círculo. Tal vez [música] en algún momento ha sido tú. Ahora te hago una pregunta que nadie hace. ¿Cuánto de todo esto está pagado con dinero propio? ¿Cuánto va a tarjeta? ¿Cuánto va a crédito? ¿Cuánto de este estilo de vida que se muestra está destruyendo en silencio el futuro financiero de esa persona? Porque hay una diferencia enorme entre parecer rico y estar construyendo riqueza. Hoy vamos a hablar exactamente de eso, de por qué el juego de las apariencias en redes sociales es uno de los mecanismos más efectivos para sabotear [música] tu libertad financiera y de cómo salir de ese juego sin que te cueste ni un solo peso más. Quédate hasta el final porque te voy a compartir el caso de alguien que vivía para las redes y terminó reconstruyendo sus finanzas desde cero. Y lo que aprendió en este proceso cambia completamente la perspectiva. [música] Te cuento el caso de Diego. Diego tenía un trabajo bien pagado, buen nivel de vida y una presencia en redes que proyectaba éxito. restaurantes, viajes, ropa de marca. Sus fotos recibían muchos likes. La gente lo percibía como alguien que le estaba yendo muy bien. Cuando Diego llegó a trabajar con nosotros y revisamos sus números juntos, encontramos algo que él mismo no había querido ver. Tenía más del 40% de sus ingresos mensuales comprometidos [música] en deudas. La mayoría de esas deudas eran para sostener el estilo de vida que publicitaba. El celular a crédito, las vacaciones a mes sin intereses, la ropa con tarjeta. Diego no era millonario. Diego era la ilusión de un millonario y esa ilusión le estaba costando su futuro. ¿Cuál fue el problema real? No fue que gastara, el problema fue por qué gastaba. Diego gastaba para ser percibido de cierta forma por personas que si lo analizaba con frialdad muchas veces ni siquiera conocía. quería un like de personas que ni siquiera le importaban y estaba pagando ese like con intereses. El proceso con Diego fue ordenar sus finanzas, salir de las deudas destructivas y reconstruir su relación con el dinero desde cero. Hoy Diego tiene inversiones generando rendimientos mensuales. Sus redes lucen diferente y él se siente diferente. Pero lo más importante es que ya no necesita que nadie le dé un like para saber que le va. Para entender primero por qué aparentar en redes destruye tus finanzas, primero tienes que entender cómo funciona el gasto emocional, porque la mayoría de lo que compramos para mostrar en redes no es una decisión financiera, es una decisión emocional. Un gasto emocional tiene un ciclo muy específico. Primero hay un detonador, una emoción, una situación, una comparación. Después viene la compra que genera placer inmediato y libera tensión emocional, pero ese placer dura muy poco y cuando se va aparece la culpa y esa culpa se convierte en un nuevo detonador que reinicia el ciclo. Lo más peligroso de este ciclo es que escala. Lo que empieza como un gasto emocional ocasional puede convertirse en un patrón compulsivo. Y en las redes sociales ese ciclo tiene combustible ilimitado porque el fit nunca se acaba. El problema no es que te den ganas de comprar algo bonito, el problema es cuando gastas para llenar un hueco emocional que el dinero no puede llenar. El juego de las comparaciones. Hay cinco tipos de comparaciones que más daño le hacen a tus finanzas y si eres honesto contigo mismo, probablemente te vas a identificar con más de una. Número uno, la casa y la zona. Si tu grupo social vive en cierta colonia o zona, la presión para estar ahí es enorme. No porque lo necesites, sino porque define cómo te perciben y esa presión te puede llevar a comprometer el 30, el 40 o el 50% de tus ingresos solo en renta o hipoteca para mantener la imagen. Número dos, el auto. El auto es uno de los símbolos de estatus más caros que existen. Y lo irónico es que si estudias las finanzas de las personas verdaderamente ricas, muchos de ellos no manejan autos de lujo. Los que manejan autos de lujo son los que están atrapados en el juego de las comparaciones, no los que están construyendo patrimonio. Número tres, la tecnología. Cada 6 meses hay un nuevo celular mejor. Cada año hay una nueva laptop, unos nuevos audífonos y el ciclo no se detiene nunca. Si te enganchas a estar siempre al día en la tecnología, tienes un gasto recurrente que no parará. Número cuatro, los viajes y experiencias para pública. Aquí hay algo que quiero que entiendas muy bien. No te estoy diciendo que no viajes ni que no disfrutes. Te estoy diciendo que hay una diferencia entre viajar porque quieres vivir esa experiencia y viajar para publicarlo. Cuando el objetivo principal es la foto, el viaje se convierte en un gasto emocional disfrazado de experiencia de vida. Número cinco, las vacaciones imposibles. Alguien de tu grupo fue a Europa, al mes siguiente otro fue a Asia. La competencia es cala y hay personas que van a comprometer deudas de meses de pago para sostener esa dinámica, para tener el post, para que la gente vea. Las redes sociales son la gasolina perfecta para el juego de las comparaciones, porque te dan acceso las 24 horas a lo que todos los demás están haciendo, comprando y mostrando. Hay algo muy importante que tienes que saber sobre lo que ves en las redes sociales de las personas [música] que proyectan riqueza. Tú puedes ver el carro, puedes ver el restaurante, puedes ver el viaje, pero no puedes ver con qué lo está pagando. No sabes si ese carro es propio o a crédito a 18% anual, no sabes si ese viaje va a cinco tarjetas diferentes, no sabes si esa persona tiene inversiones o tiene deudas que suman más de lo que gana en un año. Estás modelando la foto, no la realidad financiera detrás de la foto. Y cuando modelas a las personas incorrectas, terminas repitiendo sus patrones y muchos de esos patrones llevan directo a la quiebra. La generación millennial es una de las generaciones más endeudadas de la historia, no porque sean malos con el dinero, sino porque crecieron con redes sociales que les venden una imagen de vida que se financia con deudas destructivas. Quiero que hagamos un ejercicio mental. Piensa en alguien que gasta 3,000 pes al mes en salidas para publicar en redes, restaurantes, eventos, pequeñas compras para la foto. 3,000 pes al mes parece manejable, ¿verdad? Pero veámoslo diferente. 3,000 pes al mes son 36,000 pes al año. En 10 años son 360,000 pes. Si ese dinero hubiera estado invertido generando rendimiento anual, estaríamos hablando de una cantidad significativamente mayor. No estoy diciendo que no gastes en salidas ni en experiencias. Lo que estoy diciendo es que cuando ese gasto tiene como objetivo principal proyectar una imagen, estás literalmente pagando con tu futuro para que las personas quizá que ni conoces te den un like. Cada peso que gastas para parecer rico es un peso que no estás trabajando para volverte rico. ¿Cómo sales del juego de las comparaciones sin aislarte ni dejar de disfrutar tu vida con lo que yo llamo la indiferencia social inteligente? No se trata de no salir, no viajar y no disfrutar. Se trata de hacer esas cosas por las razones correctas. Lo hago porque genuinamente lo disfruto o lo hago para que otros lo vean. Esa pregunta sola puede transformar tu relación con el gasto. Hay otra herramienta que me parece muy poderosa y es calcular el costo en horas de trabajo. Si ganas 5000 pes a la semana, cada hora de trabajo vale aproximadamente 125es. Cuando estás a punto de comprarte algo, 2,000 pes para publicarlo, la pregunta es, ¿vale? Cuando cambias el comparador de dinero a horas de trabajo, la decisión se ve completamente diferente. Y finalmente, rodéate de personas por lo que logran, no por lo que tienen. Busca personas que estén construyendo algo real. Cuando tu entorno cambia, tus referencias cambian y cuando tus referencias cambian, tus decisiones cambian también. Vamos con lo más importante de hoy. El gasto emocional tiene un ciclo, un detonador, compra, placer inmediato, culpa y de nuevo al inicio. Las redes sociales alimentan este ciclo con combustible ilimitado porque nunca paran de mostrarte lo que otros tienen. El juego de las comparaciones tiene cinco frentes, la casa, el auto, la tecnología, las experiencias para publicar y las vacaciones imposibles. Y en todos ellos, cuando juegas sin un sistema financiero, claro, siempre pierdes. Lo que ves en las redes no es la realidad financiera de nadie, es la foto que alguien eligió mostrarte. Modelar esa foto sin conocer los números detrás puede llevarte a repetir patrones que terminan en deuda y en problemas financieros serios. Recuerda el caso de Diego, no era rico, era la ilusión de una persona rica [música] y cambiar eso le costó trabajo, orden y honestidad con sus propios números. Hoy tiene [música] algo que ningún like le puede dar, certeza financiera. Hay una diferencia entre parecer rico y estar construyendo riqueza. [música] Los ricos de verdad generalmente no lo aparentan. Los que aparentan generalmente no lo son. El primer paso para salir del juego de las comparaciones es saber exactamente a dónde va tu dinero, no de forma aproximada, con números reales. El ejercicio concreto que te propongo para hoy es este. Abre tu estado de cuenta del último mes y clasifica cada gasto en una de estas dos columnas. La primera columna es gastos que genuinamente disfruté o necesité. La segunda columna, gastos que hice para proyectar algo o por presión del entorno. No tienes que compartir ese análisis con nadie, solo para ti. Pero lo que vas a descubrir en esta segunda columna puede sorprenderte. En la descripción del video vas a tener un formato de presupuesto mensual para hacer este ejercicio de forma ordenada y visual. Así que úsalo. Si este video te generó valor, compártelo con alguien que lo necesita. Hay muchas personas en tu círculo que están en el ciclo de Diego sin saberlo. A veces lo único que necesitan es alguien que haga las preguntas correctas. Nos vemos en el próximo [música] Trabajas Mucho y Ganas Poco Trabajas Mucho y Ganas Poco ¿Te da miedo subir tus precios? ¿Sientes que si cobras más todos tus clientes se van a ir corriendo? ¿Estás trabajando como un loco, atendiendo un montón de gente, pero al final del mes apenas te alcanza? Aquí está la verdad, Cretrix. El problema no es que cobres demasiado, el problema es que cobras demasiado poco. Y hoy te voy a enseñar las is estrategias que cambiarán eso para siempre. Vas a aprender cómo subir tus precios sin perder clientes, cómo atraer una mejor calidad de personas, cómo generar más con menos esfuerzo. Y esto no es magia, no es suerte, es estrategia. Déjame contarte la historia de Gabriel. Gabriel es diseñadora gráfica. Cuando llegó conmigo estaba completamente agotada. Tenía 15 clientes, trabajaba a fines de semana, contestaba mensajes a las 11 de la noche y al final del mes apenas le quedaba dinero para pagar sus gastos. Me dijo, “Alejandro, si subo mis precios todos se van a ir, no puedo darme ese lujo.” Le hice una pregunta muy simple. ¿Cuánto necesitas ganar para hacerlo bien y para vivir bien y tener libertad? Hizo sus números y se dio cuenta de algo brutal. Me estaba triplicar sus ingresos solo para alcanzar su equilibrio. Entonces le dije, “No necesitas 15 clientes, necesitas cinco clientes que te paguen tres veces más.” Y tuvo miedo al inicio, pero lo hizo. Subió sus precios, mejoró su presentación, se enfocó en resultados, no en horas. Y sabes qué [música] pasó? perdió a 10 clientes, los que solamente buscaban lo barato, pero se quedó con cinco clientes los [música] que valoraban su trabajo. Y adivina que ahora gana el doble trabajando la mitad. Menos clientes, más ingresos, más respeto, más libertad. Así que si tú también estás cansado de trabajar demasiado por muy poco, esto es para ti. Estrategia número uno, conoce tu punto de equilibrio y tu valor real. La mayoría de los emprendedores pone precios al azar. Así cobra la competencia, así lo vi en internet. me parece que esto es lo justo. Eso es un error. Tu precio no puede ser una adivinanza. Tiene que estar basado en números reales. Necesitas saber cuánto dinero necesitas generar cada mes para pagar tus gastos personales, pagar los gastos de tu negocio, reinvertir en tu crecimiento y tener utilidad neta. Eso se llama punto de equilibrio. Y si no lo conoces, estás navegando sin brújula. Usa tu mapa de riqueza, calcula tus entradas y tus salidas y determina cuánto necesas cobrar para que tu negocio sea rentable y te permita vivir bien. No se trata de cobrar más por cobrar, se trata de cobrar lo que garantiza tu libertad financiera. Y cuando tienes claridad en esos números, todo cambia porque ya no estás cobrando desde el miedo, estás cobrando desde la inteligencia. Estrategia número dos, haz un upgrade de percepción antes de subir el precio. Aquí está algo que mucha gente no entiende. El precio es percepción. No puedes cobrar como un premium si te ves como un básico, si tu marca es mediofe, si tu comunicación es confusa, si tu presencia es débil, la gente no va a pagar más. Punto. Entonces, antes de subir el número, sube la calidad. Mejora tu branding, cuida tu imagen, profesionaliza tu comunicación, construye autoridad. El cliente no solo paga por lo que haces, paga por cómo lo percibe. Y si la percepción es baja, el precio también lo será. Pero cuando la percepción es alta, el precio deja de ser un problema. Así que pregúntate, ¿mi presencia refleja el precio que quiero cobrar? Si la respuesta es no, empieza por ahí. Estrategia número tres, agrega valor antes de subir el número. No se trata de dar más cosas, se trata de dar más transformación. La gente no paga por servicios adicionales, para por resultados que cambian su vida. Entonces, antes de subir el precio, pregúntate, ¿cómo puedo hacer que mi oferta sea más poderosa? ¿Cómo puedo entregar más claridad, más velocidad, más impacto? ¿Cómo puedo hacer que el cliente sienta que está obteniendo 10 veces más valor de lo que está pagando? Cuando logras eso, el precio se vuelve irrelevante porque la gente paga con gusto cuando se siente que está recibiendo algo que realmente transforma su realidad. Así que no agregues más horas, no agregues más reuniones, agrega más resultado. Esa es la clave. Estrategia número cuatro, hazlo gradual, no repentino. Si ya tienes clientes actuales, no los recortes de un día para otro. Eso genera resentimiento y pierdes relaciones valiosas. En lugar de eso, comunica con anticipación. Diles, "A partir de este mes, mis precios van a subir, pero si renuevas ahora, puedes mantener tu tarifa actual por x tiempo. O crea versiones premium de tu oferta y deja que los clientes actuales elijan si quieren subir de nivel o no. La transición inteligente te permite mantener a tus mejores clientes mientras posicionas tu nuevo precio con respeto. Y cuando lo haces bien, muchos de ellos se quedan porque entienden que tu trabajo tiene un valor. No se trata de traicionar a nadie, se trata de crecer de forma estratégica. Estrategia número cinco, enfócate en clientes ideales, no en clientes sensibles al precio. Aquí está una verdad muy dura. Si tu negocio depende de la gente que solo busca lo más barato, nunca vas a poder subir tus precios, porque esa gente no valora el resultado, solo valora el descuento. Y la realidad es esta, no necesitas más clientes, necesitas mejores clientes. Clientes que entiendan el valor de lo que ofreces, clientes que estén dispuestos a pagar por resultados, clientes que te respeten y te valore. Esos clientes existen y están buscando exactamente lo que tú ofreces, pero no los vas a encontrar si sigues compitiendo por precio. Así que deja de perseguir al cliente barato y empieza a traer al cliente ideal. Ese cambio de enfoque es lo que cambia todo. Estrategia número seis, cree tú primero lo que vales. Y aquí está la estrategia más importante de todas, la que muchos evitan, la que incomoda, pero es la verdad. Si tú no crees que lo que ofreces vale más, nadie lo va a creer por ti. Tu energía transmite tu percepción del dinero, tu postura, tu forma de hablar, tu forma de presentar, tu oferta. Todo comunica si realmente crees en tu valor. Y si tú tienes dudas, el cliente también las tendrá. Así que antes de subir tus precios, trabaja en tu mentalidad. Entiende que tu tiempo es valioso, entiende que tu experiencia tiene precios, entiende que tu resultado transforma vidas. Y cuando realmente lo creas, todo cambia porque la confianza se percibe y la inseguridad también. Tu mentalidad determina tu precio. Así que empieza por dentro. Subir tus precios no es un acto de codicia, es un acto de respeto. Respeto por tu tiempo, respeto por tu experiencia, respeto por tu libertad. Y cuando lo haces con estrategia, sin improvisación, con claridad, no pierdes clientes, atraes mejores clientes. Estas seis estrategias no solo te ayudarán a generar más ingresos, te ayudarán a construir un negocio más sólido, más rentable y más sostenible. Porque no se trata de trabajar más, se trata de trabajar con inteligencia y eso es lo que marca la diferencia entre quienes apenas sobreviven y quienes construyen riqueza. En la descripción de este video encontrarás herramientas prácticas para aplicar lo que vimos el día de hoy. Si este contenido te sirvió, compártelo con alguien que lo necesite, con ese emprendedor que sabe que está cobrando menos lo que vale y déjame en los comentarios cuál de estas estrategias vas a aplicar primero. Nos vemos en el próximo [música] ¿Por qué no puedes ahorrar aunque quieras ¿Por qué no puedes ahorrar aunque quieras? sientes que a fin de mes no te queda nada, que el dinero simplemente desaparece y no sabes exactamente en qué, que llevas meses diciéndote, “Ahorita que me estabilice empiezo a ahorrar y ese momento nunca llega.” Si así te sientes, lo que te voy a compartir hoy va a cambiar completamente la forma en la que ves tu dinero. Porque yo también pensé eso, no tengo suficiente para ahorrar. Y resulta que ese pensamiento, esa creencia es exactamente lo que te mantiene atrapado. En este video vas a aprender por qué la mayoría de las personas nunca logra ahorrar aunque gane más. ¿Cuál es el error que comete el 90% de la gente cuando quiere ahorrar? y los tres pasos concretos que puedes aplicar esta semana sin importar cuánto estás ganando. Te cuento el caso de Roberto. Roberto llegó a nuestra comunidad de libertad financiera extrema hace poco más de un año. Trabajador, responsable, buen sueldo para su contexto, pero a fin de mes cero, literalmente cero. ¿Cuál era su problema? Él me decía, “Alejandro, es que no me alcanza.” Pero cuando nos pusimos a revisar sus números juntos, descubrimos algo impactante. Roberto tenía entre gastos grandes, gastos continuos, lo que yo llamo gastos hormiga, un desperdicio de casi 30% de sus ingresos. No lo veía porque nunca lo había medido. ¿Qué hizo Roberto? Aplicó exactamente lo que te voy a compartir hoy. En tr meses logró separar su primer fondo de emergencia y en 6 meses ya tenía la cantidad invertida generando rendimientos. No porque ganó más, sino porque aprendió a ver el dinero de una forma diferente. El dinero que necesitas para empezar a ahorrar ya existe en tu presupuesto. El problema es que no lo has detectado todavía y eso es justo lo que vamos a resolver el día de hoy. Primero, ¿por qué no te alcanza el dinero? Hay una razón muy simple por la que la mayoría de las personas nunca ahorra, aunque gane más, y es esta. Gastan primero y ahorran lo que sobra y casi nunca sobra nada. Es el modelo que nos enseñaron. llegue el sueldo, pagas la renta, la comida, los servicios, los compromisos y lo que queda lo guardas. El problema es que con ese modelo el ahorro nunca es una prioridad, siempre es lo último. El modelo correcto es al revés. Primero separas y después gastas, pero eso lo veremos en un momento. Cuando digo encuentra dinero en tu presupuesto, mucha gente piensa que le estoy diciendo que deje de vivir, que no salga, que no coma bien, que no disfrute nada. Y eso no es lo que te estoy diciendo. Simplificar no es ahorcarte, es quitar desperdicios que no te agregan valor, no agregan valor real a tu vida. Y hay una diferencia enorme entre las dos cosas. Los gastos que genuinamente te hacen feliz, que te conectan con lo que amas. Esos no los tocamos. Lo que vamos a eliminar son los gastos fantasma, esos que pagas, eh, pero ni siquiera disfrutas. Alto ahí. Antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada Mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Los tres tipos de gastos que están robando tu ahor. Cuando reviso el presupuesto de alguien, siempre busco en tres lugares. Número uno, los gastos grandes. Son dos o tres rubros que representan el 80% de todo lo que gastas. Puede ser la renta, el coche, la comida. Si logras mover y simplificar, aunque sea uno de estos, el impacto en tu presupuesto es inmediato y significativo. Pregúntate, ¿hay algo en este gasto que pueda disminuir, compartir o sustituir? Número dos, los gastos continuos son los servicios que te cobran mes con mes. Suscripciones de streaming, membresías, seguros, telefonía. El truco aquí es que cada uno parece pequeño, pero cuando lo sumas y los analizas pueden representar decenas de miles de pesos al año. Y lo más sorprendente es que hay muchos que ni siquiera usas. Haz ejercicio, abre tu estado de cuenta y ve rubro por rubro. Para cada suscripción hazte esta pregunta. ¿La usé en el último mes? ¿Sí o no? Si la respuesta es no, ahí hay dinero. Espera. Número tres, los gastos hormiga. Estos son los más traicioneros. Son tan pequeños que no los ves. El café del camino al trabajo, la propina de más, la compra de impulso al pasar por una tienda, por sí solos parecen insignificantes, pero cuando los acumulas pueden ser 3 4 o 5,000 pesos al mes que simplemente desaparecen. La mayoría de las personas tienen un desperdicio de entre 15 y 50% de sus gastos totales, no porque sean irresponsables, sino porque nunca los midieron. Una vez que identificas en cuál de estos tres tipos de gastos tienes oportunidad, aplicas lo que yo llamo los cuatro detonadores para simplificar. El primero es disminuir, reducir la frecuencia o la cantidad. Si sales a comer cuatro vez por semana, ¿qué pasa si son dos? No dejas de salir, solo ajustas la frecuencia. El segundo es sustituir, cambiar un producto o servicio por uno equivalente, pero más económico. No necesariamente el más barato, sino el que te da el mismo resultado aún menor. El tercero es compartir, juntar la compra con alguien más, desde compartir una membresía de streaming hasta hacer compras al mayoreo con un familiar o un amigo. El cuarto es eliminar, quitar completamente lo que no te está generando valor, no lo que te gusta, sino lo que simplemente está ahí por inercia. Disminuir, sustituir, compartir, eliminar. Esos son tus cuatro detonadores. Aquí viene lo más importante. Una vez que encontraste ese dinero, ese porcentaje que estaba desperdiciado, no lo dejes en tu cuenta de gastos, porque si lo dejas ahí te lo gastas y eso es en automático. Lo que tienes que hacer es abrirte una cuenta separada exclusivamente para inversión o ahorro. Y en cuanto llegue tu ingreso, antes de gastar, antes de pagar, trasladas ese monto a esa cuenta. No ahorres lo que te sobra, separa primero y gasta lo que te queda. Este cambio de orden parece pequeño, pero es lo que hace la diferencia entre las personas que acumulan capital y las que no. Y aquí hay algo que quiero que entiendas claramente, no te estoy hablando de ahorrar por ahorrar. El objetivo no es que ese dinero se duerma en una cuenta bancaria perdiendo valor con la inflación. El objetivo es que ese dinero trabaje para ti a través de inversiones, pero eso ya es el siguiente paso en el proceso. Hoy lo que importa es que empieces a generar ese capital, que empieces a tener algo que invertir. Muy bien, vamos a cerrar con lo más importante que vimos hoy. El punto número uno, el problema no es cuánto ganas, el problema es que nunca has medido tus gastos. La mayoría de las personas tienen entre 15 y 50% de desperdicio en su presupuesto mensual y ni siquiera lo sabe. Punto número dos, que existen tres tipos de gastos donde está escondido ese dinero. Los gastos grandes, gastos continuos, gastos hormiga. Y para cada uno de ellos tienes cuatro detonadores para simplificar: disminuir, sustituir, compartir y eliminar. Punto número tres, simplificar no es sacrificarte, es quitar lo que no te agrega valor real. Y ese dinero que liberas no lo dejas en tu cuenta de gastos. Lo separas de inmediato porque no ahorras lo que te sobra, separas primero y gastas lo que queda. Y recuerda lo que te compartí al inicio, el caso de Roberto. No ganó más, no tuvo un golpe de suerte, simplemente aprendió a ver su dinero de forma diferente y aplicó un sistema. Eso es todo. No basta con saber, hay que aplicar. Tus resultados financieros van a ser proporcionales a tu capacidad de implementación. Ahora, lo más importante, que esto no se quede solo. En teoría todo lo que vimos hoy tiene herramientas concretas para implementarlo. El formato de presupuesto mensual para mapear tus gastos grandes, continuos de hormiga, el ejercicio de simplificación con los cuatro detonadores, el sistema para separar tu dinero de forma automática desde el día uno. Todas estas herramientas están disponibles, te las comparto en los recursos del video. Encuéntralas en la descripción. Mi recomendación es esta. Hoy, antes de que termine el día, abre tu estado de cuenta y haz una sola cosa. Identifica tus tres gastos continuos más grandes y pregúntate, ¿cuál de estos no estoy usando al 100%? Eso solo te puede liberar dinero esta misma semana. Si este video te ayudó, compártelo con alguien que lo honeste. Hay muchas personas en tu círculo que están exactamente donde estaba Roberto. A veces un video cambia la perspectiva de alguien. Nos vemos en el próximo Las 5 cosas que debes saber de tu pareja antes de… Las 5 cosas que debes saber de tu pareja antes de casarte (y nadie te dice) Te voy a decir algo que probablemente nadie te dijo antes de casarte o de vivir en pareja. El dinero no es solo un tema financiero en una relación. Es el espejo donde se reflejan los valores de cada quien, las prioridades, los miedos, los sueños y los límites. Y cuando dos personas con configuraciones financieras completamente distintas se juntan sin haber hablado de esto, la colisión es prácticamente inevitable. Estudios sobre los principales motivos de divorcio en México y Latinoamérica ubican consistentemente los problemas económicos entre las primeras causas de separación. No la falta de amor, el dinero. Y la ironía es que la mayoría de esas parejas podría haber evitado ese problema con una conversación honesta antes de llegar a altar. Hoy vamos a hablar de esa conversación que pocos tienen, que incluye por qué es tan difícil tenerla, qué pasa cuando no se tiene y cómo una pareja puede alinear sus finanzas para que el dinero sea una herramienta de construcción en lugar de una fuente de destrucción. Te cuento el caso de Carlos y Valeria. 12 años de matrimonio, dos hijos, una vida que desde afuera lucía estar. Por dentro llevan años peleando por lo mismo, el dinero. Pero no peleaban por la falta de dinero, tenían dos ingresos razonables. Peleaban por cómo usar ese dinero. Carlos creció en una familia donde el dinero era escasez. Su configuración financiera desde niño fue visual, auditiva y quienestésica. Vio a sus padres preocupados por los pagos. Escuchó que el dinero no alcanza y aprendió que gastar era irresponsable. Para Carlos, guardar y no gastar era seguridad, era amor y era responsabilidad. Por otro lado, Valeria creció en una familia de clase media donde el dinero se usaba para disfrutar. Sus padres salían a comer, viajaban, compraban cosas bonitas. Su configuración decía, "El dinero está para vivir bien hoy, no para acumularlo. Para Valeria disfrutar juntos era construir una relación, era celebrar que se tenía lo suficiente. Ninguno de los dos estaba equivocado desde su propia lógica, pero tampoco habían tenido nunca una conversación real creencias alrededor del dinero, sus metas financieras ni cómo iban a tomar decisiones juntos. Y esa conversación que no tuvieron antes de casarse les costó 12 años de tensión, de peleas recurrentes y casi el matrimonio. Cuando trabajaron juntos en alinear sus mapas de riqueza, en entender las configuraciones financieras del otro y en construir un sistema compartido, la dinámica cambió completamente. El dinero dejó de ser el problema y se convirtió en el puente. Para entender por qué el dinero genera tantos conflictos en pareja, primero hay que entender de dónde viene la relación que cada quien tiene con esa relación no empieza cuando es adulto, empieza en la infancia. Todos fuimos configurados financieramente por las personas que más nos influyeron cuando éramos niños. Lo que vimos del dinero en casa, lo que escuchamos sobre él, lo que modelamos de nuestros padres o figuras de referencia. Esos patrones quedaron grabados en el subconsciente y hoy gobiernan buena parte de nuestras decisiones financieras, muchas veces sin que nos demos cuenta. Y cuando dos personas con configuraciones financieras distintas se unen, no se juntan solo dos personas, se juntan dos sistemas de creencias sobre el dinero. Dos historias, dos definiciones distintas de qué es seguridad, qué es placer, qué es responsabilidad financiera y qué es el éxito. Las cinco cosas que deberías de conocer de tu pareja antes de casarte. No te estoy hablando de cuánto gana o de cómo van a dividir las cuentas. Te hablo de un nivel de conocimiento mucho más profundo, el que permite saber realmente con quién te estás uniendo en el área del dinero. Y son cinco cosas las que tienes que saber. Número uno, la historia financiera de su familia. ¿Cómo vivió el dinero en su casa cuando era niño o niña? ¿Había abundancia? ¿Había escasez? ¿Se hablaba abiertamente del dinero o era un tema prohibido? ¿Sus padres peleaban por dinero? ¿Qué aprendió de ello sobre gastar, ahorrar, endeudarse, invertir? Esa historia es la raíz de su configuración financiera actual. Cuando la conoces, muchos comportamientos que antes te parecían irracionales o incomprensibles, de repente tienen una explicación perfectamente lógica. Carlos no era tacaño, Valeria no era irresponsable, los dos eran el resultado de lo que vivieron cuando eran pequeños. Número dos, su personalidad del dinero. Hay distintos perfiles financieros y cada persona tiende a uno predominante. Está el ahorrador que acumula por seguridad y le cuesta soltar. Está el gastador que vive el presente y el dinero fluye. Está el evasivo, que evita ver sus números y toma decisiones por impulso, o por omisión. Y está el monje que simplifica al máximo, casi asustado de gastar. Ninguno es mejor ni peor, pero si no sabes cuál es el perfil de tu pareja y cuál es el tuyo, van a chocar una y otra vez sin entender por qué. Y lo que parece una pelea de pareja en realidad es una colisión de personalidades financieras que nunca se reconoció. Número tres, su mapa de riqueza real. Esto es lo que más evitan las parejas antes de casarse y es probablemente lo más importante. ¿Qué activos tiene tu pareja? ¿Qué pasivos? Es decir, ¿qué deudas? ¿Cuánto entra a su bolsa cada mes y cuánto sale? Porque cuando te casas, te casas con esa realidad financiera, con los activos y con los pasivos, con las entradas y con las salidas, con las deudas que trae y con los activos de inversión que tiene o que no tiene. Conocer el mapa de riqueza de tu pareja no es un acto de desconfianza, es un acto de responsabilidad. Es saber exactamente sobre qué base financiera van a construir juntos. Número cuatro, sus metas financieras. ¿Qué quiere construir en los próximos 5 años, 10 años, 20 años? quiere casa propia, quiere retirarse joven, quiere emprender, quiere viajar sin parar, porque sus metas van a demandar recursos y si no las conoces vas a tomar decisiones que sin querer las sabotean y al revés, si las conoces puedes hacer equipo para alimentarlas. Dos personas que alinean sus metas financieras dejan de pelear por a dónde va el dinero, porque saben exactamente a dónde va y para qué va y cuándo llegará. Número cinco, sus habilidades financieras. sabe administrar un presupuesto, entiende de inversiones, sabe leer un estado de cuenta, tiene disciplina financiera o necesita apoyo en esa área. Esto no es para calificar a nadie, es para saber cómo hacer equipo. En una pareja raramente los dos tienes exactamente el mismo nivel de habilidad en el área del dinero. Y eso no es un problema si lo reconocen. El problema es cuando uno asume que el otro sabe o cuando uno se hace cargo de todo sin decirlo y después hay resentimiento. Conocer las habilidades financieras de cada quien permite dividir roles de forma inteligente, complementarse y crecer juntos en el área que hace falta. Una vez que tienen esas conversaciones y ese conocimiento mutuo, el siguiente paso es construir un sistema financiero compartido. Tener un sistema no significa que todo tiene que ser controlado y rígido, significa que hay claridad y acuerdo sobre las reglas del juego financiero en la relación. Lo primero es construir un mapa de riqueza familiar, no el de él y el de ella por separado, uno que integre los activos, los pasivos, las entradas y las salidas de los dos. Ese mapa es el diagnóstico real de la situación financiera de la pareja. Sin ese diagnóstico, tomar decisiones financieras juntos es operar con los ojos vendados. Lo segundo es definir el presupuesto mensual conjunto, cuánto entra en total, cuánto sale, en qué áreas y cuánto se destina a inversión. El sistema 7 +1 de administración del dinero funciona perfectamente para cada pared. Cada cuenta tiene un propósito, cada peso tiene un destino definido y no hay mezcla de áreas que genere confusión ni conflicto. El tercero es establecer acuerdos sobre las decisiones individuales. No todo tiene que ser consultado, pero si es necesario definir claramente qué montos o qué tipos de decisiones requieren acuerdo mutuo. Esa claridad elimina la sorpresa y elimina la sensación de que el otro está tomando decisiones que afectan a ambos sin considerarlo. Lo cuarto es alinear las metas financieras como pareja. ¿Cuál es su número de libertad financiera como familia? ¿En cuánto tiempo quieren alcanzarlo? ¿Qué estrategias van a seguir para llegar ahí? Cuando una pareja tiene una meta financiera compartida, el dinero deja de ser una fuente de tensión y se convierte en un motor de equipo. El estilo de vida de la pareja determina la velocidad con la que pueden alcanzar la libertad financiera. Y ese estilo de vida solo se puede definir juntos, con conversación honesta, no con suposiciones. Alto ahí, antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada Mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Repasemos lo más importante de hoy. El dinero es uno de los principales motivos de conflicto y separación en las parejas. No porque haya poco dinero, sino porque dos personas con configuraciones financieras distintas se unen sin conocer realmente la realidad financiera del otro, ni haber alineado su visión sobre el dinero. Antes de casarse, hay cinco cosas que deberías de conocer de tu pareja. la historia de su familia con el dinero, porque eso define su configuración financiera, su personalidad del dinero, si es ahorrador, gastador, evasivo, monje, su mapa de riqueza real, es decir, sus activos, pasivos, entradas y salidas, porque te estás casando con esa realidad, sus metas financieras porque habrá que construirlo juntos y sus habilidades financieras para saber cómo hacer equipo y complementarse. Y con ese conocimiento de base construyen un sistema, un mapa de riqueza familiar, presupuesto mensual conjunto y acuerdo sobre decisiones individuales y metas financieras alineadas. Recuerda a Carlos y a Valerie, el problema no era su amor, era que llevaban 12 años casados sin conocerse realmente en el área del dinero. Si tienes pareja, este video no es para verlo solo, es para verlo juntos y después tener la conversación. El ejercicio que les propongo esta semana es que cada uno por separado responda estas cinco preguntas en papel. ¿Cómo viví el dinero en mi familia de origen? ¿Cuál es mi personalidad del dinero? ¿Ahorrador, gastador evasivo o monje? ¿Cuál es mi mapa de riqueza real hoy? ¿Qué tengo? ¿Qué debo? ¿Cuánto entra? ¿Cuánto sale? ¿Cuáles son mis metas financieras más importantes en los próximos 5 años? ¿Cuáles son mis habilidades financieras? ¿Y en qué necesito crecer? Después, compartan las respuestas sin juzgar, sin corregir, solo escuchando. Esa conversación sola puede cambiar la dinámica financiera de su relación de forma permanente. En la descripción de este video tienen el formato del mapa de riqueza para construir juntos el diagnóstico de la pareja y el presupuesto mensual para empezar a alinear entradas, salidas y metas como equipo. Y si conoces a alguien que está a punto de casarse o que está viviendo conflictos financieros en su relación, compártele este video. A veces una conversación a tiempo cambia el rumbo de una historia que podría terminar muy diferente. Nos vemos en el próximo Ok. Cómo evitar los 7 No necesitas ser el más fuerte. Solo necesitas ser constante. ¿Sabes lo que quieres? Esa meta que parece tan distante, tan inalcanzable. Tal vez un sueño que guardas desde hace años, una idea que parece imposible. Pero, ¿sabes qué? El mayor obstáculo no está fuera, está dentro de ti. Ese deseo de resultados rápidos, esa tentación de rendirte cuando no ves progreso [música] inmediato. Escucha con atención. La grandeza no es un don, es un resultado de trabajo y disciplina. Deja de esperar a que llegue la motivación, porque no siempre estará ahí. Pero la disciplina, esa fuerza silenciosa que actúa incluso cuando no tienes ganas, esa siempre estará a tu disposición. Cuando dices, “Quiero algo”, no basta con desearlo. Si quieres algo, ve y consíguelo y punto. La disciplina es lo que separa a los soñadores de los hacedores, a los que quieren de los que realmente lo logran. El éxito no es un premio para los más fuertes, ni para los más rápidos. El éxito no es para los más fuertes, sino para los más persistentes. [música] Aquellos que día tras día eligen avanzar un paso más, incluso cuando el camino es cuesta arriba. Imagina un puente. De un lado, tus metas, del otro lado, tu yo actual. El único camino para [música] cruzarlo es la disciplina. La disciplina es el puente entre tus metas y tus logros. Cada acción, cada acción pequeña que tomas, cada decisión de seguir adelante [música] es como un ladrillo que construye ese puente. No necesitas correr para llegar, solo necesitas mantener el paso. Porque el éxito no llega a los más rápidos, [música] sino a los más constantes. Cada día que eliges trabajar en tu sueño, incluso si [música] parece que no hay resultados inmediatos, estás más cerca de alcanzarlos. ¿Sabes qué hace la disciplina? Convierte esos pequeños esfuerzos diarios en grandes resultados. El éxito es simplemente el resultado de pequeños esfuerzos repetidos [música] cada día. Cierra los ojos e imagina cómo sería tu vida si hoy eligieras actuar con disciplina. ¿Qué podrías lograr en un mes, un año, 5 años? Todo comienza con una simple decisión. Hacer lo que tienes que hacer, incluso [música] cuando no quieres hacerlo. Hoy elige la disciplina. Haz ese llamado, escribe esa página, da ese paso. Hazlo por el futuro que mereces. No mañana, no el lunes, no cuando sientas que estás listo. Hazlo ahora mismo. Y recuerda que no necesitas ser el [música] más fuerte ni el más rápido, solo necesitas ser constante. La disciplina es tu mejor herramienta para construir el futuro que siempre has deseado.

Alejandro Saracho

Alejandro Saracho

Alejandro Saracho es un emprendedor, inversionista y empresario mexicano, reconocido por su experiencia en Libertad Financiera y Desarrollo Empresarial.

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