Comprar o Rentar

Comprar o Rentar

September 04, 202612 min read

la mayoría de las personas si es mejor comprar casa o rentar. La respuesta va a ser casi automática. Comprar. Rentar es tirar el dinero. La casa es el patrimonio de la familia. Es la mejor inversión que puedes hacer. Y yo entiendo de dónde viene esa creencia. Viene de generaciones anteriores donde comprar casas sí era uno de los mejores movimientos financieros posibles. Pero el mundo cambió. Los precios de los inmuebles cambiaron, las tasas de interés cambiaron, la forma en la que [música] se construye riqueza también cambió. La pregunta correcta no es comprar versus rentar. La pregunta correcta es, ¿en qué condiciones es mejor una opción que la otra? Porque hay momentos en el que comprar [música] destruye tu flujo efectivo y hay momentos en el que rentar es exactamente lo que te permite avanzar más rápido hacia la libertad financiera. Hoy te voy a dar un marco muy concreto para que tú mismo puedas calcular cuál de las dos opciones te conviene más según tu situación específica. No hay una respuesta universal, hay una fórmula y te la voy a enseñar. Te cuento el caso de Miguel. Miguel llevaba años con el sueño de su casa propia. Cuando por fin juntó el enganche, lo hizo. Compró su casa con hipoteca a 20 años. El día que firmó se sintió orgulloso. Por fin tenía patrimonio. Por fin era dueño de algo. 6 meses después la realidad era diferente. El pago mensual de la hipoteca era considerablemente más alto de lo que había calculado. Porque las instituciones financieras te dicen cuánto puedes pedir prestado, no cuánto puedes realmente pagar. Encima llegaron los costos del propietario que nadie menciona, mantenimiento, cuotas de mantenimiento, el fraccionamiento, impuestos, seguros, imprevistos y la casa estar en una zona que no era exactamente donde él quería vivir, pero era lo que podía pagar en el momento. Y el resultado, Miguel comprometió entre hipoteca y costos de propietario más del 40% de sus ingresos. No le quedaba flujo de efectivo para invertir. Su mapa de riqueza tenía un pasivo enorme, una posesión que no generaba ingresos y prácticamente cero activos de inversión. Había construido patrimonio en papel, pero había destruido su capacidad de construir riqueza real. La historia de Miguel no es un caso extremo, es lo que le pasa a miles de personas que compran en el momento equivocado, sin calcular su capacidad de pago real, sin hacer los números correctamente. Y hoy vamos a ver exactamente cómo evitar. Alto ahí. Antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada Mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Antes de hablar de fórmulas, hay una distinción que necesitas tener muy clara. En el mapa de riqueza, todos los inmuebles aparecen como activos porque tienen valor, pero no todos los activos son activos de inversión. La casa donde vives es una posición, puede incrementar su valor con el tiempo. Sí. La plusvalía existe y es real, pero hay algo importante que poca gente considera. Tú no compraste esa casa para venderla después, la compraste para vivir en ella, para disfrutarla, para tener estabilidad y ahí está el problema práctico. Si en 10 años aparece una buena oportunidad de inversión y neistas capital, ¿vas a vender tu casa para aprovecharla? Probablemente no. No te vas a ir a vivir a un hotel mientras buscas otra propiedad. El valor que acumuló tu casa queda emocionalmente bloqueado, ligado a tu estilo de vida y eso la hace distinta a un activo de inversión que puedes mover cuando el mercado lo requiere. Además, la casa genera salidas de dinero, mantenimiento, cuotas del fraccionamiento, impuesto predial, seguros, reparaciones. Eso también la diferencia de un activo de inversión que genera flujo de efectivo mensual hacia tu bolsillo. Un inmueble que compras para rentar si es un activo de inversión. La renta genera flujo, puede apreciarse en valor y si en algún momento quieres venderlo para reubicar ese capital en otra inversión, puedes hacerlo sin afectar tu estilo de vida. Cuando se trata de decidir si comprar o rentar el
¿Comprar casa o rentar? Haz los números antes de decidir inmueble donde vas a vivir, hay cinco criterios que debes de evaluar antes de tomar cualquier decisión. Criterio uno, estilo de vida. Buscas flexibilidad, puesta. Si tu vida requiere movilidad, si trabajas a distancia y puedes cambiar de ciudad por trabajo, por elección, rentar te da libertad de comprarte equipo. Si estás en una etapa de vida donde buscas estabilidad, donde ya [música] sabes dónde quieres vivir y por cuánto tiempo comprar empieza a tener más sentido, la casa correcta en el momento equivocado puede convertirse en una trampa de 20 años. Criterio dos, ubicación. El costo de compra y el costo de renta varían enormemente dependiendo de la zona. Hay zonas donde los precios de ventas son tan altos respecto a la renta que comprar no tiene ningún sentido financiero. Y hay zonas donde los precios de venta son relativamente bajos respecto al valor de la renta, donde comprar puede ser una decisión inteligente. Esto nos lleva a la fórmula que vamos a ver en criterio tres, liquidez. Tienes el 20% del valor del inmueble disponible para el enganche. Si no tienes ese enganche, ese no es tu momento para comprar. Continúa rentando mientras lo acumulas. Y si para juntar ese enganche tienes que vaciar todos tus activos de inversión, hay que hacer los números con mucho cuidado porque puedes estar sacrificando activos que te generan flujo por una posesión que te lo va a quitar. Criterio cuatro, flujo de efectivo real. Aquí está uno de los errores más frecuentes. Las instituciones financieras te dicen cuánto te pueden prestar basado en un porcentaje de tus ingresos, pero eso no es tu capacidad de pago real. Tu capacidad de pago real es tu flujo efectivo neto, lo que te queda después de entradas menos salidas. Si la hipoteca más los costos del propietario superan ese flujo neto, no tienes capacidad de pago real, solo capacidad de endeudamiento. Y esa diferencia puede hundir tus finanzas en el mediano plazo. Criterio número cinco, costos de propietarios. Este es el número que casi nadie calcula antes de comprar. Cuando rentas, pagas la renta y ya. Cuando compras, hay una capa de costos adicionales que se van sumando [música] mes a mes y año tras año. Primero está el mantenimiento del inmueble, reparaciones, pintura, plomería, instalaciones. De acuerdo al INEGI y al AMPI, en México, el costo promedio de mantenimiento sigue entre el 1 y el 3% del valor de la propiedad al año. para una propiedad de 3 millones de pesos. Esos son entre 30.000 y 90.000 pesos anuales, dependiendo de la antigüedad y el estado de segundo, si es en un fraccionamiento edificio pagas cuotas de mantenimiento mensual, vigilance, áreas comunes, alumbrado, limpieza. En la ciudad de México, el promedio nacional de cuotas de mantenimiento en condominios está alrededor de 2,900 pes mensuales. En zonas de mayor valor puede llegar a 3,200es o mucho más. Eso representa entre 35,000 y 40,000 pesos anuales adicionales y esas cuotas han aumentado consistentemente por encima de la inflación en los últimos años. Tercero, el seguro del inmueble. Un seguro del hogar para una propiedad de valor medio en México cuesta entre 2,500 y 8000 pesos anuales en una póliza básica. Para inmuebles de mayor valor o con coberturas más amplias puede superar los 10,000 pesos al año. Y cuarto, el impuesto predial. Aquí hay un dato importante que mucha gente no conoce. El predial no se calcula sobre el valor comercial del inmueble, sino sobre el valor catastral, que generalmente es menor. Las tasas en México oscilan entre el 0.19% y el 0.4% del valor catastral según el municipio. En la ciudad de México la tasa habitacional va del 0.1 al 0.22. Para una propiedad con un valor catastral de 1.5 millones de pesos a una tasa del 0.2% 2% el predial anual sería de 3,000 pes. Ese valor catastral se actualiza periódicamente, por lo que el predial tiende a crecer año con año. En zonas de alta plusvalía con valores catastrales más altos, el predial puede escalar [música] considerablemente. Cuando sumas mantenimiento, cuotas de condominio, seguro y predial, los costos de propietario en México se ubican típicamente entre el 2 y el 4% anual del valor comercial del inmueble con variaciones importantes según si es casi individual, departamento con amidades un inmueble en zona de alta plusvalía. Para una propiedad de 3,0000es de pesos, estamos hablando de entre 60,000 y 120,000 de pesos anuales adicionales a la hipoteca. Y ese número casi nunca aparece en la emoción del momento de el indicador clave, el rendimiento porcentual de la renta. Ahora viene la herramienta más concreta para tomar esta decisión. En lugar de preguntarte cuánto cuesta comprar, pregúntate cuánto rinde el inmueble como porcentaje de su valor. Ese número te va a decir mucho. El cálculo es sencillo. Tomas la renta anual del inmueble, la renta mensual multiplicada por 12 y la divides entre el precio de venta. Eso te da el rendimiento porcentual bruto de la renta. Por ejemplo, un inmueble que vale 2,0000 de pesos se renta en 8,000 pes al mes, genera 96,000 pesos al año. El rendimiento porcentual es de 96,000 entre 2,000ones igual a 4.8%. 8%. En México ese rendimiento se ubica típicamente entre el 4 y el 5% anual. Y aquí está la pregunta que cambia todo. ¿Puedes invertir ese mismo capital [música] y obtener un rendimiento mayor al 4 o 5% anual? Si la respuesta es sí y en muchos momentos del ciclo económico sí es posible obtener rendimientos superiores en otros activos de inversión. Entonces, rentar e invertir la diferencia puede ser financieramente más inteligente que comprar. Pero la ecuación se invierte si los rendimientos disponibles en el mercado caen por debajo del rendimiento de la renta o si estás en una zona con alta plusvalía donde el valor del mueble crecerá significativamente. Por eso digo que depende del momento del ciclo económico. No hay una respuesta absoluta. Hay que hacer el cálculo con los números reales del momento en el que estás decidiendo. Y siempre hay que respetar el factor seguridad. Para muchas personas tener su casa propia tiene un valor real que los números solos no capturan. la certeza, la estabilidad, el arraigo y eso es válido. Lo que cambia con este análisis es que cuando tomas esa decisión, la tomas con los ojos abiertos y con los números claros, no solo por la presión de que rentar es tirar el dinero. Ahora, hay una tercera opción que mucha gente no considera y que es probablemente la más poderosa, comprar un inmueble no para vivir, sino para rentarlo. Con esa lógica, la decisión financiera cambia completamente. Cuando compras un inmueble para rentar, la renta paga la hipoteca y tú acumulas la plus valida y al liquidar la hipoteca tienes un activo que genera flujo efectivo pasivo sin que haya puesto el 100% del dinero. Esa es la diferencia entre una posesión de estilo de vida y un activo de inversión que trabaja para ti. Mientras tanto, tú puedes seguir rentando donde vives en la ubicación que más te convenga para tu estilo de vida con la flexibilidad que necesite sin comprometer tu flujo efectivo. Y el capital que no comprometiste en el enganche de tu casa puede estar generando rendimientos en otros activos de inversión. No digo que nunca compres donde vives, digo que hay un momento correcto para hacerlo y que ese momento se define con criterios financieros concretos, no con presión social ni con la creencia de que rentar esirá el dinero. Rentar mientras inviertes no es fracaso. Puede ser exactamente la estrategia más inteligente para llegar más rápido a la libertad. Repasemos lo más importante de la pregunta no es comprar contrarrentar, es cuándo, dónde y para qué. La respuesta depende de los criterios concretos, no de creencias. La casa donde vives es una posesión. puede incrementar su valor, sí, pero tú no la compraste para venderla, la compraste para vivir en ella. Eso significa que ese valor queda emocionalmente ligado a tu estilo de vida y difícilmente lo moverás cuando aparezca una buena oportunidad de inversión. Además, genera salidas de dinero mes a mes, a diferencia de un activo de inversión que genera flujo hacia tu bolsillo. Los cinco criterios para decidir son estilo de vida, ubicación, liquidez disponible, flujo efectivo real y costos de propietario. Y el indicador que cierra la ecuación es el rendimiento porcentual de la renta, renta anual dividida entre el precio del inmueble. En México las rentas generan típicamente entre el 4 y el 5% anual sobre el valor del inmueble. Si puedes invertir ese mismo capital y obtener rendimientos superiores, rentar e invertir, la diferencia puede ser igual o más rentable que comprar. Depende del momento del ciclo económico y de los rendimientos disponibles. No es una regla absoluta, pero sí es una posibilidad que hay que calcular. Y siempre hay que respetar el factor de seguridad. Para muchas personas, tener su casa propia tiene un valor que los números solos no capturan. Lo que cambia con este análisis es que cuando tomas esa decisión, la tomes con los ojos abiertos y con números claros. Si estás evaluando si comprar o rentar, el ejercicio que te propongo hacer hoy es calcular el rendimiento porcentual de la renta en la zona donde quieres vivir. Busca un inmueble que te interese, revisa su precio de venta, busca cuánto se renta un inmueble similar a ese mismo inmueble en la misma zona. Multiplica la renta mensual por 12, divide esa renta anual entre el peso y el inmueble y si el resultado está entre el 4 y el 5% estás en el promedio de México. Luego pregúntate, ¿puedo invertir este capital y obtener más del 4 o 5%? Si la respuesta es sí, en este momento del ciclo, la ecuación de rentar o invertir merece calcularse. En serio. En la descripción de este video tienes el mapa de riqueza para que puedas ver tu situación financiera completa antes de tomar cualquier decisión sobre el inmueble y la tabla de criterios de compra contra la renta para que hagas el análisis completo. Si este video te ayudó a ver el tema diferente, compártelo. Hay muchas personas en tu entorno tomando esta decisión ahora mismo basadas en creencias y no en números. A veces un video a tiempo cambia una decisión de 20 años. Nos vemos en el próximo [música]

Alejandro Saracho

Alejandro Saracho

Alejandro Saracho es un emprendedor, inversionista y empresario mexicano, reconocido por su experiencia en Libertad Financiera y Desarrollo Empresarial.

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