
Cómo Crear Activos de Inversión que Multiplican tu Dinero
¿Sabes cuántas personas trabajan 40 años de su vida? Dan todo en su trabajo y llega el momento de la jubilación con justo para sobrevivir. Muchas, demasiadas. Y lo más interesante es que la mayoría de estas personas no eran malas trabajadoras, no eran irresponsables, solo nadie les enseñó la diferencia entre trabajar para ganar dinero y hacer que el dinero trabaje para ellos. Esta diferencia se llama activos de inversión y hoy vamos a hablar exactamente de eso. ¿Qué es un activo de inversión? cómo se construye, qué tipos existen y qué pasa en tu vida financiera cuando tienes un portafolio de activos de inversión que generan dinero mes con mes sin que tú tengas que estar ahí presente, porque ese es el juego al que muy pocas personas saben que pueden jugar y una vez que lo entiendes, ya no puedes verlo de otra manera. [música] Quiero que imagines a dos personas. Las dos tienen el mismo ingreso, ganan lo mismo, trabajan igual de duro, tienen el mismo punto de partida. La primera persona usa todo su ingreso para pagar su estilo de vida, casa, coche, restaurantes, vacaciones. Lo que le queda lo gasta. Cuando no le queda, lo carga la tarjeta. Mes a mes su dinero entra y sale. Nunca hay nada que se quede. La segunda persona hace algo diferente. Desde el primer mes decide separar una parte de su ingreso para invertir. No es mucho al inicio, pero es consistente. Ese dinero se convierte en un activo de inversión que genera rendimientos. Con el tiempo, esos rendimientos los reinvierte y así empieza a construir lo que yo llamo un ciclo expansivo de riqueza. 10 años después, la primera persona sigue dependiendo completamente de su trabajo. Si lo pierde, pierde todo. La segunda persona tiene un portafolio de inversiones que le generan ingresos todos los meses, independientemente de si trabaja o no. Ese es exactamente el caso de su tipo, una alumna que llegó a nuestra comunidad sin saber absolutamente nada de inversiones. En dos años construyó su portafolio de inversión y hoy tiene cuatro fuentes distintas de ingresos pasivos y sigue trabajando, pero ya no porque tenga que hacerlo, sino porque quiere. Lo que cambió en Sofía no fue su sueldo, fue su sistema. Y eso es lo que vamos a ver el día de hoy. Para entender bien este tema, primero necesitas tener clara la distinción entre tres [música] cosas que mucha gente confunde. Activos, activos de inversión y pasivos. En tu mapa de riqueza, un activo es todo lo que tienes, tu casa, tu coche, tus inversiones, tus posesiones. Todo eso es un activo porque tiene valor en tu patrimonio, en tu riqueza. Pero no todos los activos se comportan de igual manera para tus finanzas. Y aquí está la distinción que lo cambia absolutamente. Un activo de inversión es el que incrementa su valor con el tiempo y además te genera flujo efectivo. Ese activo construye tu riqueza. Un activo que es una posesión de estilo de vida, como el coche que manejas o la casa donde vives, generalmente pierde valor con el tiempo y además te genera salidas de dinero, mantenimiento, seguro, gasolina, impuestos, no construye riqueza, la consume. Y luego está el pasivo, que es todo lo que debes. Aquí hay algo importante que pocas personas entienden. Un pasivo no es automáticamente malo, depende de para qué lo usas. Si usas un pasivo para comprar una posición que pierde valor, como un goch a crédito, unas vacaciones con financiamiento, ese pasivo te mete en un ciclo destructivo de riqueza. Le debes dinero a alguien por algo que ya no vale lo que pagas. Pero si usas ese mismo pasivo para aparecar una inversión, es decir, para pedir prestado a una tasa menor al rendimiento que vas a obtener, ese pasivo se convierte en una herramienta de crecimiento. Así es como la gente sofisticada multiplica su capital. Hoy nos vamos a enfocar en los activos de inversión, los que incrementan su valor y generan flujo, porque esos son los que te llevan a la libertad financiera. Una vez que tienes claro qué es un activo de inversión, el siguiente paso es entender qué tipo de ganancia puede generarte, porque no todos los activos de inversión funcionan igual y conocer la diferencia es lo que te permite construir la estrategia correcta. El primero son las ganancias de capital. son las que obtienes cuando el valor de tu inversión crece y vendes a un precio mayor al que compraste. Una acción que sube precio, un inmueble que se valoriza, compras, esperas, vendes y ganas la diferencia. Las ganancias de capital suelen ser más grandes en porcentajes, son más explosivas, pero también son más inciertas porque dependen de un momento en el que vendes. El segundo son las ganancias de flujo efectivo. Estas son las que te generan un ingreso continuo recurrente, como si fuera un sueldo mensual que llega a tu inversión. un dividendo que te pagan cada trimestre, una renta que recibes cada mes, un interés que te depositan puntualmente. Las ganancias de flujo efectivo son las que te llevan a la libertad financiera, porque la libertad financiera no se alcanza vendiendo activo, se alcanza cuando el flujo de efectivo que generan tus inversiones supera tus gastos mensuales. Alto ahí, antes de que sigas viendo el episodio, quiero regalarte una herramienta poderosa llamada mapa de riqueza. Es un recurso gratuito que te ayudará a entender dónde estás financieramente, a detectar qué está frenando tu crecimiento y crear una estrategia real para alcanzar tu libertad financiera. Descárgalo ahora en el enlace de la descripción. Lo que hacen la mayoría de los inversionistas inteligentes es usar las ganancias de capital para crecer su capital y después mover ese capital a inversiones que generan flujo de efectivo. Primero crecen, después generan ingresos continuos. Cuando hablamos de construir un portafolio de inversión, hay cuatro grandes categorías donde puedes invertir. Cada tiene características diferentes en términos de rendimiento de riesgo y tipo de ganancia. Compartimento uno, bolsa. Aquí están las AC, los ETFs, las fibras y los RITS. Y estos te pagan. Son inversiones en empresas reales que reparten par de sus ganancias entre sus accionistas. Tienes acceso desde motos muy pequeños y puedes invertir de forma diversificada sin necesidad de comprar acciones individuales de cada empresa. Compartimento dos, bonos. En esta categoría están los instrumentos de deuda. Básicamente le prestas dinero a un gobierno o a una empresa y ellos te pagan un interés por ese préstame. Los ETS son el ejemplo más claro en México. Le prestas dinero al gobierno y te paga un interés definido. Eso de bajo riesgo, rendimiento estable. Es un buen punto de partida si estás compensado. Compartimento tres, cash o liquidez. Aquí está el dinero que tienes disponible y que puede estar generando intereses mientras no lo usas. Cuentas de inversión bancarias, certificados de depósito, plataformas de inversión de corto plazo. No son los rendimientos más altos, pero son accesibles y seguros para el dinero que podrías necesitar en el corto plazo. Compartimento cuatro, alternativos. Este es el compartimento con mayor variedad. Aquí están los bienes raíces físicos, el crowdfunding de renta, el crowdfunding de regalías, los negocios. Son inversiones que generalmente tienen mayor rendimiento, pero también requieren más capital inicial o más involucramiento. Y cada una puede generar un tipo diferente de flujo: renta, regalías, dividendos o intereses. Hay una regla que la gente financieramente libre entiende muy bien y que la mayoría de las personas nunca. Lo más riesgoso en el área del dinero es depender de una sola fuente de ingresos. Si hoy dependes exclusivamente de tu trabajo y ese trabajo desaparece, desaparece todo, tu ingreso, tu estilo de vida, tu capacidad de pagar tus compromisos. Todo cae al mismo tiempo. La gente rica construye múltiples fuentes de ingresos, no múltiples empleos, sino una fuente de ingresos activos, su trabajo o negocio, y múltiples fuentes de ingresos pasivos que vienen de sus activos de inversión. Y el juego de los activos de inversión una vez que empiezas se reduce a dos acciones que repites continuamente. La primera es crear al menos un nuevo acto de inversión que genere flujo pasivo cada año. La segunda es incrementar el rendimiento promedio de tu portafolio. Con esas dos acciones, tu riqueza crece de forma acumulativa y acelera. Primero, tú trabajas para construir tus activos de inversión. Después tus activos de inversión trabajan para ti. Y hay un punto en el que tu riqueza empieza a construirse a sí misma, cuando los rendimientos que generan tus inversiones son suficientes para reinvertirse y seguir creciendo sin que tú tengas que meterle más energía. Ese es el punto de inflexión que todos los que están en el camino están buscando alcanzar. Muy bien, repasemos lo más importante de hoy. Un activo es todo lo que tienes, pero no todos los activos son iguales. Un activo de inversión es el que incrementa su valor y te genera flujo efectivo. Un activo de posesión, como el coche que manejas o la casa donde vives, generalmente pierde valor o te genera salidas de dinero. Un pasivo tampoco es automáticamente mal. Si lo usas para apalancar una inversión, puede acelerar tu riqueza. Si lo usas para financiar posesiones que pierden valor, te mete en un ciclo destructivo de riqueza que cuesta mucho salir. Los activos de inversión pueden generar dos tipos de ganancia, las de capital, que son cuando crece el valor y vendes, y las de flujo efectivo, que son los ingresos continuos. Las primeras te ayudan a crecer tu capital, las segundas te llevan a la libertad financiera. Un portafolio de activos de inversión se construye en cuatro categorías: bolsa, bonos y alternativos. El objetivo no es concentrarte en una sola, es diversificar para tener múltiples fuentes de ingreso que generan intereses, dividendos, ventas irregalías. Y recuerda, Sofía, no empezó sabiendo nada de eso. Empezó decidiendo que iba a aprender y esa decisión aplicada consistentemente la llevó a un lugar financiero que hace 2 años no podía imaginar. El primer paso para construir activos de inversión no es tener mucho dinero, es tener claridad de dónde estás hoy. Hay un ejercicio que te recomiendo hacer esta semana y es muy sencillo. Toma tu mapa de riqueza y si no lo tienes, en la descripción de este video vas a encontrar un formato para descargarlo y hazte estas dos preguntas. De todos los activos que tienes hoy, ¿cuántos son activos de inversión que te generan flujo efectivo pasivo? ¿Y cuántos son posesiones de estilo de vida que te generan gastos o pierden el valor? Si la respuesta te incomoda, ahí está tu punto de partida. No se trata de construir todo al mismo tiempo, se trata de dar el primer paso, abrir tu primera cuenta de inversión, hacer tu primera compra de ETFs, explorar tu primera opción de crowdfunding. El movimiento más pequeño en la dirección correcta ya te coloca en un ciclo expansivo. En la descripción de este video tienes el mapa de RX y el esquema de los cuatro compartimientos del portafolio para que empieces a mapear en qué categoría tienes oportunidad de construir. Si este video te fue útil, compártelo con alguien que esté buscando entender cómo funciona este mundo de las inversiones. A veces lo único que le falta es alguien que le explique bien el juego. Nos vemos en el siguiente video.
